miércoles, 2 de mayo de 2012

RETOS EN LA RELACIÓN DE NOVIAZGO ANTE EL TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN CON O SIN HIPERACTIVIDAD (TDA/TDAH) DE UNO DE LOS MIEMBROS DE LA PAREJA Parte 1

RESUMEN:

El trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA/TDAH) no es un trastorno que se presente exclusivamente en niños o adolescentes. Numerosos especialistas en salud mental han encontrado que este trastorno también lo presentan adultos y de que puede impactar en distintas áreas de su vida tales como el área laboral, el área de las relaciones afectivas, principalmente en la familiar y en la de relación de pareja. Desgraciadamente muchas personas que padecen este trastorno, sufren en silencio. Mientras otros se victimizan y algunos otros al sentirse frustrados culpan a los demás de sus problemas y fracasos, y estos comportamientos llegan a afectar las relaciones que tienen con los demás. En este trabajo se pretende hacer una reflexión de los retos que enfrenta una pareja de novios cuando uno de los dos tiene este trastorno, de manera que desde esta etapa de la relación se busquen formas de convivencia sana y si no es posible que ambos se adapten, se den cuenta a tiempo y se prevengan problemas matrimoniales a futuro.

Introducción

Cuando uno de los miembros de la pareja tiene TDA/TDAH, los sucesos y los comportamientos pueden parecer semejantes a los de cualquier otra pareja. Sin embargo, son diferentes en tanto y en cuanto están relacionados con un déficit particular, son crónicos, su intensidad y frecuencia es mayor y provocan diversos grados de discapacidades y conflictos. Cualquier adulto con TDAH sabe que es muy difícil convivir con alguien que no tiene el trastorno. Una relación cercana con alguien que ama puede llenarse de dificultades. Si la pareja no entiende la manera de pensar del que tiene TDAH, estas dificultades pueden magnificarse.
Si bien el TDA/TDAH no es lo más grave que puede ocurrir a una pareja, no reconocer ese trastorno acarreará más dificultades. En la pareja, los síntomas del TDAH pueden ser sumamente molestos. La distracción, impulsividad y el exceso de energía asociados con el trastorno pueden perturbar tanto las relaciones que los integrantes pueden sentirse exhaustos, enojados, heridos e
incomprendidos. Sin embargo, si se puede manejar la situación, la pareja puede encontrar gran satisfacción.
La cuestión más importante para un adulto diagnosticado con TDAH y su pareja, es el aprendizaje de todos los aspectos relativos al trastorno. Tener el diagnóstico es útil, pero el TDAH es un trastorno muy complejo. Afecta de forma diferente a los adultos que a los niños. Hay muchas comorbilidades que se presentan en los adultos que tienen TDAH, que pueden enmascarar algunos síntomas y/o poner peor otros. El TDAH se manifiesta de diferente manera en diferentes parejas.
Así que este artículo comenzará con una explicación del trastorno de déficit de atención con o sin hiperactividad, ya que el primer paso es comprender en qué consiste el trastorno, en seguida se explicará la importancia que tiene que desde el noviazgo la pareja dialogue y aprenda todos los aspectos respecto al trastorno. Luego se discutirán los retos que enfrentan las parejas y por último
se explicará la importancia de la psicoeducación y de otras medidas para lograr la satisfacción de la relación de pareja. En este artículo no se abordarán los distintos tratamientos que puede seguir una persona con TDA/TDAH tales como el farmacológico o el terapéutico, ni las estrategias que se recomiendan para hacer su vida más funcional. Todo se enfocará desde la relación de pareja en la
etapa del noviazgo.


Trastornos por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad en Adultos

Los criterios diagnósticos del TDA/TDAH en adultos son los mismos que los registrados para los niños en el Manual diagnóstico y estadístico (DSM-IV-TR) de la Asociación Americana de Psiquiatría. La codificación se hace de acuerdo a tres subtipos distintos, de acuerdo a la base del patrón sintomático predominante: desatención, hiperactividad-impulsividad o ambos.
Ana Berta Jara Segura (2009) analizó los criterios de diagnóstico para el trastorno por déficit de atención con hiperactividad en las clasificaciones diagnósticas actuales y descubrió que el DSM IV – TR aporta una definición del trastorno más amplia e inclusiva debido a que agrupa diversos tipos de TDAH. La CIE 10 (Clasificación Internacional de Enfermedades Mentales de la Organización Mundial de Salud), y la CFTMEA –R (Clasificación Francesa de Trastornos Mentales del niño y del adolescente, Classification Française des Troubles Mentaux de l’Enfant et de l’Adolescent, de la Federación Francesa de Psiquiatría) excluyen el trastorno de déficit de atención sin hiperactividad de
esta categoría diagnóstica, pero son más estrictos en el diagnóstico diferencial, correspondiendo al diagnóstico del TDAH en la CIE 10 y en la CFTMEA a un Trastorno Tipo Combinado y más severo que en el DSM-IV-TR (7).
El TDA/TDAH se inicia en la infancia y, en más del 50% de casos, persiste también en la edad adulta. Pruebas longitudinales indican que el TDAH pediátrico persiste en la primera edad adulta en el 60-70 % de los casos cuando se define con respecto a los individuos de la misma edad, y en el 58% de los casos cuando se utilizan los criterios del DSM-IV y los informes parentales.
La Revista Genes, Brain and Behavior, publicó un estudio en el que afirman que los niños con déficit e atención e hiperactividad (TDAH) tendrán entre un 60 y 70% de probabilidades de mantener este transtorno durante su etapa adulta si tienen el gen LPHN3 (Latrofilina 3), vinculado a la persistencia de este desorden según un estudio del Instituto de Investigación de la Vall d'Hebron. Un grupo de científicos británicos, encabezados por la profesora de psiquiatría Anita Thapar han hallado las primeras pruebas de que el déficit de atención y la hiperactividad es un transtorno genético, lo que ayudaría a hacer desvanecer el mito de que el TDAH está causado por la mala educación por parte de los padres o por dietas ricas en azúcares. A través del escaneo del mapa
genético de más de 1.400 niños, los científicos hallaron que quienes sufrían TDAH tenían más probabilidades que otros de tener pequeños fragmentos de su ADN duplicados o perdidos. Los hallazgos de esta investigación han sido publicados en la revista "The Lancet".
La noción de que los adultos podían seguir sufriendo los síntomas del TDA/TDAH ha surgido algún tiempo después de que este trastorno se reconociera y tipificara en la población infantil. Los criterios diagnósticos del DSM se desarrollaron a través de estudios dirigidos a población infantil, y no
incluían ningún adulto.
El TDAH en adultos está infradiagnosticado, y  por tanto, incorrectamente tratado. Existe un gran desconocimiento sobre este trastorno entre los médicos,
particularmente en atención primaria . Los criterios utilizados para el diagnóstico en la infancia pueden no servir para diagnosticar el trastorno en el adulto. El TDAH del adulto sigue siendoun diagnóstico clínico. Los clínicos deberían ser flexibles a la hora de aplicar los actuales criterios de TDAH en los adultos. Se requieren estudios que validen los criterios diagnósticos en la
población adulta. Una de las posibles causas de los problemas para diagnosticar, es que la sintomatología experimenta cambios en los adultos respecto a la infancia. La hiperactividad es el síntoma que más se reduce, seguido de la impulsividad, y la inatención se mantiene prácticamente igual.
El TDA/TDAH es una problemática en la que se ha producido grandes avances gracias a los números estudios desde distintas áreas del conocimiento, pero aún quedan vacíos por resolver en cuanto a lo que corresponde a la psicopatología.
El desarrollo de un diagnóstico confiable en adultos ha sido lento, ya que los criterios de diagnóstico del DSM IV-TR son más aplicables en niños y adolescentes. Rafael Benito Moraga explica que la aplicación sin modificaciones al diagnóstico de TDAH en el adulto de acuerdo al DSM-IV-TR implica algunos problemas entre las que destacan:
  • Algunos síntomas de inquietud o hiperactividad son difícilmente aplicables a los adultos. Por ejemplo, la mayor parte de los adultos no van a presentar demasiadas dificultades para permanecer sentados, o para esperar su turno (Criterios A2 b y h). Uno de los síntomas de hiperactividad en los niños puede ser el correr por todas partes, subirse a los muebles, etc., mientras que en la edad adulta el mismo síntoma se manifiesta como un sentimiento subjetivo de inquietud.
  • Algunos criterios pueden no ser evidentes en determinados contextos. A lo largo de la vida el individuo con TDAH se las ha arreglado para encontrar su “lugar en el mundo” compensando los déficits a través de sus elecciones personales. Por ejemplo, puede haber escogido trabajar como autónomo, solo, siendo su propio jefe, y salvando así sus dificultades para las relaciones interpersonales (Criterios A1 d, A2 b y f). Además estos mecanismos de compensación pueden obstaculizar la identificación del deterioro en 2 áreas de la vida (Criterio C). Por ejemplo, un paciente que ha encauzado su hiperactividad dedicándose en cuerpo y alma a un trabajo extenuante, o que se ha convertido en un “adicto al trabajo”. Sólo notará problemas cuando lleguen sus vacaciones o cuando deba causar baja laboral.
  • Los estudios de seguimiento muestran que algunos síntomas van atenuándose, o incluso desaparecen conforme avanza la edad. Los síntomas de hiperactividad e impulsividad van disminuyendo, y persisten los correspondientes a la inatención. A pesar de esta mejoría parcial, los síntomas que permanecen siguen siendo muy deteriorantes.
  • En los pacientes adultos suele ser complicado averiguar si los síntomas estaban presentes antes de los 7 años de edad. Por otro lado, la exigencia de que algunos síntomas aparezcan antes de los 7 años podría no ser razonable para los síntomas de inatención, que se manifiestan sobre todo en el contexto académico. Los pacientes con un coeficiente intelectual elevado pueden no sufrir problemas destacables en ese ámbito hasta los cursos más avanzados.
  • Por último, los subtipos descritos no serían útiles porque la mayor parte de los pacientes presentan una mezcla de síntomas.
CONTINUA EN LA PARTE 2

1 comentario:

  1. https://prophecypublishing.org/como-conectar-sus-ordenadores-a-una-lan-para-conectarse-a-internet/

    El TDAH del adulto sigue siendoun diagnóstico clínico. Los clínicos deberían ser flexibles a la hora de aplicar los actuales criterios de TDAH en los adultos. Se requieren estudios que validen los criterios diagnósticos en la
    población adulta. Una de las posibles causas de los problemas para diagnosticar, es que la sintomatología experimenta cambios en los adultos respecto a la infancia.

    ResponderEliminar