lunes, 7 de mayo de 2012

El TDA/H y Los Trastornos Del Sueño

Aunque los problemas del sueño pueden afectar a cualquiera en la población general, hay una mayor ocurrencia de estos problemas en la gente que tiene TDA/H. Entre un cuarto y la mitad de los padres de hijos con TDA/H informan que sus hijos sufren de un problema del sueño, sobre todo problemas para quedarse y permanecer dormidos. Los informes de los padres indican una ocurrencia entre dos y tres veces mayor de problemas de sueño en los niños que tienen TDA/H en comparación con grupos de control en estudios de investigación. Además de tener dificultades para quedarse y permanecer dormidos, estos problemas también incluyen mayor actividad durante el sueño, piernas inquietas/movimientos periódicos de las piernas durante el sueño, patrones de sueño inestables y mayor somnolencia que otros niños durante el día. Aunque son mayormente anecdóticos, los estudios han mostrado que un sustancial número de niños que tienen TDA/H también sufren de un trastorno primario del sueño responsable de al menos parte de sus dificultades conductuales. Los investigadores también especulan que el TDA/H se asocia con la hipoactivación (un estado de mayor somnolencia) en lugar de hiperactivación. Esto indica que la hiperactividad podría ser un mecanismo de defensa para contrarrestar la somnolencia diurna que estos niños experimentan. Aunque la evidencia no ha sido lo suficientemente sólida para establecer una relación causal, se cree que la somnolencia diurna empeora los síntomas del TDA/H.
En los adultos, hay posibilidades de confusión diagnóstica entre la narcolepsia, una somnolencia diurna excesiva de origen desconocido (llamada hipersomnia idiopática) y el TDA/H en cuestionarios llenados por el mismo paciente. La coincidencia de síntomas de los trastornos del sueño y el TDA/H lleva a preguntas sobre un posible diagnóstico erróneo de ambas afecciones en adultos y qué tan estrechamente se relacionan.
Comprobar posibles problemas del sueño debe ser parte de la evaluación de toda persona con problemas conductuales y/o académicos, sobre todo TDA/H. Si se sospecha un problema de sueño, el profesional clínico que evalúa debe tomar una completa historia del sueño. La historia debe incluir preguntas sobre la hora usual de irse a la cama, el tiempo requerido para quedarse dormido, si hay despertares nocturnos, ronquidos, dificultades para despertarse, si la persona duerme siestas y la somnolencia diurna. Tal vez se le pida al paciente que lleve un diario de sueño y anote las conductas diarias de sueño durante varias semanas.
No todas las personas que tienen TDA/H sufren de problemas del sueño, pero dado que tales dificultades pueden causar angustia en las personas que tienen TDA/H y sus familias, es importante comprender la naturaleza de tales problemas y cómo se relacionan al TDA/H. Además, identificar las diferencias subyacentes en los patrones de sueño entre los niños con TDA/H que sufren trastornos de sueño y los que no, podría ayudar a determinar las causas comunes de los problemas del sueño y del TDA/H en los afectados.


Diagnóstico de los trastornos del sueño en las personas con TDA/H
Cuando se diagnostica TDA/H, el profesional clínico que realiza el diagnóstico debe descartar otras afecciones como fuente de los síntomas de TDA/H, además de determinar si hay otros trastornos psiquiátricos o neurológicos. Con frecuencia, los mismos síntomas se presentan en distintos trastornos. El problema para el profesional clínico es discernir si un síntoma pertenece al TDA/H, a un trastorno distinto, o a ambos trastornos a la vez. En algunos individuos, los síntomas superpuestos pueden indicar la presencia de trastornos múltiples.
Los trastornos del sueño proveen un desafío particularmente difícil, ya que muchos de sus síntomas pueden imitar los síntomas del TDA/H y podrían ser exacerbados por síntomas del TDA/H y los medicamentos que se usan para tratar el TDA/H. 
Al llevar a cabo una evaluación completa, un profesional clínico bien capacitado y familiarizado con el TDA/H y otros trastornos puede discernir entre el TDA/H y otras posibles afecciones. Las entrevistas y los cuestionarios son parte del proceso diagnóstico que se usa para obtener información del paciente, la familia del paciente y sus profesores para evaluar esos otros trastornos.
Debido a que los síntomas de los trastornos del sueño pueden imitar a los síntomas del TDA/H, tales como dificultad para prestar atención y concentrarse, pueden en realidad ser diagnosticados erróneamente como TDA/H. Los profesionales clínicos deben estar conscientes de la coexistencia de un trastorno del sueño relacionado con la respiración (TSRR) y la apnea obstructiva del sueño (AOS) con el TDA/H al diagnosticar y tratar los síntomas.33 Algunos consideran que muchas de las inquietudes de que el TDA/H se diagnostica excesivamente podrían estar relacionadas a que algunos padres y proveedores atribuyen las dificultades de atención al TDA/H en lugar de a los trastornos subyacentes del sueño.


Trastornos comunes del sueño entre la gente que tiene TDA/H
Síndrome de las piernas inquietas. Uno de los trastornos del sueño más comunes entre los individuos con TDA/H es el síndrome de las piernas inquietas (RLS, por sus siglas en inglés). Hasta el 24 por ciento de las personas con TDA/H podría tener síntomas del síndrome de las piernas inquietas, y hasta el 26 por ciento de las personas con este síndrome podría tener TDA/H o síntomas de TDA/H. Las manifestaciones diurnas del síndrome de las piernas inquietas pueden imitar los síntomas del TDA/H, como la inquietud y la falta de atención. 
Trastorno del sueño relacionado con la respiración (TSRR) y apnea obstructiva del sueño (AOS). El trastorno del sueño relacionado con la respiración y la apnea obstructiva del sueño son otros dos trastornos del sueño que pueden afectar a las personas con TDA/H. Se cree que trastorno del sueño relacionado con la respiración y la apnea obstructiva del sueño son más significativos en personas que tienen TDA/H que en la población general, y las dificultades del sueño asociadas a estos trastornos pueden llevar a síntomas de TDA/H durante el día. No está claro si las dificultades que surgen del trastorno del sueño relacionado con la respiración, empeoran los síntomas existentes de TDA/H en general, o sólo en un subgrupo de personas con TDA/H.


Causas de los problemas del sueño en las personas que tienen TDA/H
Aunque hay una relación conocida y demostrable entre el TDA/H y los trastornos del sueño, aún hay preguntas sobre si las personas con TDA/H tienen más dificultades intrínsecas para quedarse dormidas que no se relacionan a factores externos, afecciones coexistentes o trastornos del sueño. En otras palabras el TDA/H en sí podría llevar a dificultades para dormir.
La mayoría de los estudios que usan medidas objetivas como la actigrafía (en que una pequeña computadora parecida a un reloj de pulsera mide los movimientos del cuerpo durante el sueño, los periodos de sueño y vigilia, y el tiempo total de sueño) y las cámaras infrarrojas (que observan la conducta de sueño y registran los movimientos durante el sueño) no han mostrado diferencias significativas en cómo funciona el sueño entre niños que tienen TDA/H y grupos de control. Pero ciertas características parecen comunes en distintos estudios. Se ha encontrado que la actividad durante el sueño es mayor en los niños que tienen TDA/H en términos de la frecuencia y duración de los movimientos. La inestabilidad de los patrones de sueño en los niños con TDA/H podría de hecho diferenciarlos de los grupos de control, según un estudio, que sugirió que esto podría reflejar una deficiencia en la regulación de la activación en el TDA/H. El resultado es que los niños con TDA/H podrían tener más sueño que los niños que no tienen el trastorno. Este estudio ha sido respaldado por estudios subsiguientes, que han encontrado que los niños con TDA/H presentan somnolencia excesiva durante el día, un alto rendimiento motor durante el sueño, y trastorno del sueño relacionado con la respiración significativo. También se encontró que no hay ninguna otra diferencia significativa en los patrones de sueño de los niños con y sin TDA/H.
La causa de los problemas de sueño en las personas con TDA/H sigue siendo mayormente desconocida, y se necesita más investigación en esta área para comprender mejor la compleja relación entre el sueño y el TDA/H.
A continuación se detallan algunas causas específicas de problemas del sueño que pueden impedir el sueño en niños y adultos con TDA/H:
  • Resistencia a la hora de dormirse. Los niños con TDA/H podrían tener grandes dificultades para calmarse en la noche. Las interrupciones durante las rutinas para acostarse pueden ser más desafiantes cuando un niño tiene TDA/H, y los padres con frecuencia describen una mayor resistencia y dificultad a la hora de acostarse. 
  • Estimulantes. Hace mucho que se sabe que la cafeína del café, té, chocolate y muchas bebidas carbonadas aumentan los problemas con el sueño. Además, los medicamentos estimulantes que se usan para tratar el TDA/H pueden contribuir a los trastornos del sueño en las personas con TDA/H. 
  • Afecciones coexistentes. Además de los trastornos primarios del sueño, los problemas del sueño en personas con TDA/H pueden también ser resultado de afecciones coexistentes. Los trastornos de ansiedad y depresión pueden llevar a dificultades para dormir, y son dos afecciones que con frecuencia existen con el TDA/H. Los problemas de abuso de drogas y alcohol también tienen un impacto negativo en la capacidad de las personas de dormir bien.


Manejo de los problemas del sueño en individuos con TDA/H

Aunque no hay un tratamiento específico que se recomiende para los problemas del sueño en niños y adultos con TDA/H, la Fundación nacional del sueño (National Sleep Foundation, NSF) ofrece consejos para ayudar a adultos y niños a dormir mejor. Las siguientes sugerencias podrían ayudar a lograr una transición más suave de la vigilia a un sueño recuperador.
  • Practicar buenos hábitos de sueño. Mantenga un horario regular para irse a la cama y levantarse, incluso los fines de semana; evite todos los productos con cafeína en la tardecita; evite la nicotina y el alcohol cerca de la hora de dormir; use la cama sólo para dormir y evite que los niños vean televisión o videos antes de acostarse. 
  • Determine una hora realista para irse a dormir y sea fiel a ese horario. Tal vez se necesiten técnicas conductuales para ayudar a los niños con TDA/H a permanecer en la cama cuando llega la hora de acostarse. A los niños con TDA/H les va mejor en un ambiente estructurado y cuando saben qué esperar por anticipado. 
  • Póngale atención al ambiente que hay en la habitación. Mantenga el dormitorio oscuro, tranquilo, fresco y cómodo para lograr el mejor sueño. Minimice las posibles interrupciones, como los ruidos externos, lo que puede lograr usando un ventilador o humidificador para crear "ruido de fondo". Parte de conseguir un ambiente conductivo para el sueño podría también significar mantener las televisiones, computadoras, videojuegos y otros equipos electrónicos fuera de la habitación. 
  • Haga bastante ejercicio durante el día. El ejercicio ayuda a disipar la hiperactividad y los sentimientos de inquietud en los que tienen TDA/H. Sin embargo, hacer ejercicio poco antes de irse a la cama puede dificultar la conciliación del sueño, así que debe terminar de hacer ejercicio al menos tres horas antes de acostarse.
  • Vigile los horarios de las comidas. Comer mucho muy cerca de la hora de acostarse puede impedir que se duerma bien por la noche. Sin embargo, dado que algunos niños con TDA/H no obtienen suficientes calorías durante el día para mantener una nutrición adecuada, un pequeño refrigerio poco antes de acostarse puede aliviar el hambre antes de acostarse y ayudar a mantener un peso saludable. 
  • Establezca una rutina. Los adultos pueden beneficiarse de una rutina relajante al final del día. Esto ayuda a facilitar la transición entre las actividades del día y el descanso tranquilo del sueño. Esto también es importante para los niños, ya que les va mejor con las rutinas, y las necesitan. 
  • Si toma medicamentos recetados o de venta libre, consulte al médico. Los diferentes medicamentos pueden tener efectos diferentes en las diferentes personas. Hable con su médico sobre los medicamentos que toma para determinar si hay algún efecto secundario que podría afectar la cantidad o calidad del sueño.

viernes, 4 de mayo de 2012

TECNICA DE LA “TORTUGA”: UN METODO PARA EL AUTOCONTROL DE LA CONDUCTA IMPULSIVA (Para niños con TDA/H) Parte 4

D. Fase II: Relajando


Se pasa a la segunda fase del entrenamiento en la relajación cuando se comprueba que la mayoría de los niños han aprendido a relajarse tal y como anteriormente se ha descrito. En esta fase se les instruye para que relajen sus músculos sin la secuencia de tensar – relajar. De nuevo se empieza por los puños para seguir con la secuencia de manos, piernas, labios, ojos, estómago y pecho. Por ejemplo, se les puede decir: “relaja tus manos. Fíjate en lo a gusto que se está. Siente como se relajan tus manos, en el cosquilleo que notas, lo agradable que es.” También se podría decir lo siguiente: “Voy a contar al revés de 10 a cero, con cada número que diga vas a intentar estar cada vez más y más relajados como la pequeña y bonita tortuga”. Se pueden utilizar también escenas agradables en imaginación mientras que van soltando los músculos, por ejemplo, “Imagínate que te estás comiendo un helado, muy rico”, “que estás tumbado en un prado verde, con la hierba muy suave y fresquita, y hace un sol muy bueno...” está demostrado que imaginar este tipo de escenas aumenta la relajación de los niños.
El entrenamiento en relajación dura de una o dos semanas completas. El criterio para pasar a la siguiente fase del programa es el grado de relajación de los músculos junto con un juicio subjetivo.
Al finalizar el tratamiento de relajación los niños han de ser capaces de dar la respuesta de la tortuga y asumir inmediatamente la posición de relajación.

VII. GENERALIZACION DEL TRATAMIENTO

A. Objetivos

Después de leer esta sección, se estará en condición de saber:
1. La generalización del tratamiento.
2. Qué tipo de sistema de refuerzo introducir.
3. Cómo vencer las dificultades de los compañeros.
4. Por qué las dificultades de los compañeros son tan importantes en esta etapa.

B. Revisión

En este punto de la secuencia del tratamiento, los niños saben cómo y cuándo emitir la respuesta de la tortuga; han experimentado y ejecutado la respuesta durante el periodo de práctica y en otros periodos de tiempo cuando se les ha dado la indicación, pero probablemente la han usado ocasionalmente por propia iniciativa durante el resto del día en algunas ocasiones, lo que es, después de todo, cuando más la necesitan usar. El objetivo del tratamiento es que los niños generalicen el uso de la técnica de tal modo que le utilicen la secuencia Tortuga – Relajación por propia iniciativa de forma apropiada, en el momento adecuado, y sin que sea necesario incitarles.
Anteriormente ya se habló acerca de la conducta disruptiva, y se hipotetizó que el que los niños se peleen, hagan burlas y el que se quitan las cosas, son, todas ellas, conductas inapropiadas destinadas a obtener atención de sus compañeros y profesores; la atención es un refuerzo que mantiene la conducta disruptiva. Un
objetivo de la técnica de la Tortuga es dar a los niños una respuesta alternativa adecuada a sus conductas disruptivas, con la que también consiga la atención de sus compañeros y profesores. Para enseñarles la respuesta alternativa se ha de organizar el ambiente de la clase para que los niños continúen emitiendo “Tortuga” sin necesidad de refuerzo externo inmediato, y alentándoles a hacer la
Tortuga a lo largo de todo el día, con la misma probabilidad tanto si recién refuerzos inmediatos como si no lo son. Este es el próximo paso, ayudar a los niños a controlar su propia conducta. Esta tarea de cambio en el sistema de refuerzos se llevará a cabo con la ayuda de los compañeros.

C. Cambio en el sistema de refuerzos

Es importante cambiar el sistema de refuerzos, se va a pasar del uso de un refuerzo social (alabanza de la profesora, y reconocimiento de los compañeros,...) o material (caramelos, golosinas,...) de forma continuada, al uso intermitente del mismo, llegando un momento en que cese totalmente su utilización. El refuerzo social de la alabanza por parte de los compañeros se sigue utilizando.
El paso de refuerzo continuo a intermitente se podría hacer de la siguiente manera: al finalizar el día, todos los niños que hayan hecho por iniciativa propia la Tortuga en situaciones apropiadas, podrían elegir entre diversos juguetes, golosinas, chucherías o regalos especiales. Este sistema se podría utilizar durante dos o tres días. Después los niños que hayan hecho la Tortuga en el día entran a participar en un sorteo donde solo habrá dos o tres ganadores cada día. Durante el día se les recuerda a los niños que deben hacer la Tortuga y que aquellos que no lo hagan no podrán acceder al sorteo. El registro del profesor de los niños que realizan o no la Tortuga es imprescindible para realizar el sorteo.

D. Incremento del apoyo de los compañeros

Se pretende fortalecer el apoyo de los compañeros. Para ello se alaba a los niños por apoyar las respuestas de Tortuga. En algunos momentos durante el día se recuerda a la clase que utilicen la técnica. Se pueden crear juegos sobre el tema.
Por ejemplo, durante la práctica de la Tortuga se pueden reintroducir las provocaciones al azar y dar estrellas de oro a los niños que dispensen apoyo entusiasta a los otros que realicen de forma adecuada la Tortuga. También se puede dividir a la clase en dos equipos y conceder estrellas al que muestre mayor apoyo a los compañeros. Estas estrellas se pueden cambiar por refuerzos
materiales o de actividad.
Se continúa la generalización del tratamiento durante la semana. Al finalizar este periodo, se examina el registro del número de conductas objetivo. Ya en esta etapa del tratamiento debe haber descendido considerablemente el número de conductas disruptivas, así como haber aumentado la respuesta de Tortuga y de la incitación y alabanza por parte de los compañeros.

VIII. SOLUCION DE PROBLEMAS


A. Objetivos

Después de leer esta sección se estará en condiciones de saber:
1. En qué consiste la técnica de Solución de problemas.
2. Cómo comenzar el tratamiento de esta técnica.
3. Cómo enseñar a los niños a tomar una decisión y evaluar las consecuencias de su elección.
4. Cuáles son las situaciones problemáticas que se dan en este momento, evaluar las distintas alternativas que tenemos, evaluar las consecuencias que de ellas se derivan, elegir aquella alternativa que nos sirva para solucionar una situación
problemática determinada.
5. Qué hacer fuera del periodo de prácticas durante la solución de problemas.
6. Implantación y verificación.
7. Por qué no se debe olvidar la técnica de la Tortuga cuando finalice el tratamiento.
8. Qué hacer para que no se olvide el uso de la técnica de la Tortuga después del tratamiento completo.
9. Cómo usar la Solución de Problemas con adolescentes y adultos.

B. Revisión

La última y probablemente la más importante etapa de la Tortuga es la Solución de Problemas. Se ha enseñado a los niños una respuesta alternativa a pelearse, burlarse, arrebatar, etc. la secuencia Tortuga – Relajación. Sin embargo, después de hacer la Tortuga y Relajación, los niños, con todo, algunas veces no saben cómo hacer frente de una manera adecuada a sus propias necesidades. Hay ocasiones en que después de hacer la Tortuga – Relajación los niños no se quedan tranquilos. Las técnicas de Solución de Problemas les enseñan a hacer frente a estas dificultades durante los periodos de prácticas de la Tortuga. La
parte de Solución de Problemas es vital en el programa. Se pretende que mediante el entrenamiento el niño aparece la secuencia Tortuga – Relajación con una elección sobre su conducta.
La solución de problemas consiste en cinco pasos:
• Definición muy clara de la situación problemática.
• Pensar cosas para hacer frente a la situación problemática.
• Evaluar las consecuencias de cada una de ellas y seleccionar la mejor.
• Poner en práctica la solución elegida.
• Verificar los resultados.
Aunque este procedimiento puede parecer demasiado complicado para los niños pequeños, en la práctica estos pasos son fácilmente comprensibles.

C. Introducción de la técnica de Solución de Problemas

El modo básico de enseñanza de la Solución de Problemas es enseñar a la clase, durante el periodo de práctica, una historia a modo de dilema y preguntarle acerca de su resolución. Para ello se define, en primer lugar, claramente el problema. Sería conveniente utilizar situaciones reales que se hubieran dado en clase, junto a otros ejemplos. Hay que asegurarse de que los niños comprenden la naturaleza del problema que se les está planteando.
Se continúa con los pasos dos y tres, en los que se generan soluciones y se evalúan las consecuencias de cada una de ellas. Si en este punto se les pregunta a los niños qué pueden hacer en la historia problemática, la mayoría inmediatamente gritarían “Tortuga”. Se acepta esta repuesta pero se pregunta qué cosas se podrían hacer después de haber hecho la Tortuga. Se cuestiona a los niños hasta que ellos pueden sugerir caminos de acción alternativos; si ellos no pueden generar alternativas habrá que suministrárselo. Cada solución que se proponga se tiene en cuenta y se discute. Se consideran las consecuencias positivas y negativas de cada solución, para que los niños puedan ver las diferentes consecuencias, y sólo sugerirlas en último extremo.
Se puede utilizar el role-playing para que los niños expresen todas las alternativas y consecuencias a una acción problemática.
Después de un periodo de discusión en grupo, de las alternativas y de las consecuencias, hay que intentar conseguir que la clase llegue a un consenso acerca de la mejor elección para resolver la situación problemática.
Ilustraremos esta etapa de Solución de Problemas con un extremo ejemplo. El profesor describe, por ejemplo, la siguiente situación problemática a su clase:
“Miguel tira una silla en mitad de la clase y empieza a arrastrarla.
Se da cuenta de que el pupitre de Pedro está en su camino y que si
sigue arrastrando la silla tropezará con él. ¿qué puede hacer
Miguel?”.
Estudiante: “Miguel tiraría la silla y le daría a Pedro.”
Profesor: “¿Qué pasaría?”
Estudiante: “Pedro se pondría rabioso y le pegaría a Miguel en la cabeza o se enzarzarían en una discusión. El profesor les castigaría a los dos, y además ninguno podría entrar en la tómbola de la Tortuga”.
Profesor: “¿Qué otras cosas podría hacer Miguel?”.
Estudiante: “Le pediría a Pedro que se apartara. Pedro no se movería. Entonces Miguel apartaría a Pedro fuera de su camino. Miguel tendría que mover su silla por otro sitio, alrededor de Pedro. Pero, hacer eso, es demasiado trabajo. Pero Miguel no se metería en líos y podría entrar en la lotería de la Tortuga”.
Profesor: “¿Entonces, cuál sería la mejor cosa que Miguel podría hacer para no meterse en líos, y entrar a participar en la lotería?”.
Estudiante: “Miguel debería moverse esquivando a Pedro para no molestarle”.
Profesor: “Correcto, de esa forma no se metería en líos, no se pelearían y podría entrar en el juego”.
Se repetirán estos diálogos, intentando entre toda la clase ver las distintas posibilidades que hay a la hora de actuar y las distintas consecuencias que de cada una de ellas se derivan, poniendo numerosas situaciones problemáticas que se den en el aula. Estas situaciones deben ser propuestas tanto por el profesor como por los alumnos. Cuando los niños hayan aprendido a generar y a evaluar las soluciones en grupo, se repetirán estas discusiones con los niños
individualmente, repitiendo cada uno de ellos una secuencia de Solución de Problemas entera en voz alta en la clase. La clase evaluará las soluciones propuestas por el niño y alabará las adecuadas.

D. Enfatizando la elección

En los niños pequeños es especialmente importante enfatizar el concepto de Solución. Se les puede enseñar que “solución” depende del contexto de la situación social. El profesor puede enumerar una serie de alternativas y pedirle al niño que elija una. De esta manera el niño aprenderá el significado de elección conductual. El niño puede pensar varias alternativas y sus respectivas consecuencias.
Eventualmente puede aprender a hacer sus propias elecciones sin necesidad de que el profesor modele sus respuestas.
Para lograr que aprendan el concepto de elección de una solución adecuada, también se puede utilizar la estrategia de hacer la siguiente pregunta: “¿Qué necesitas ahora, cuál es la mejor manera de conseguirlo sin meterse en líos?”. Por ejemplo, Juan empieza a chillar porque está teniendo problemas en hacer una construcción de madera. Para y hacer la Tortuga”.
Profesor: “¿Qué necesitas, Juan?”.
Juan: “Que me ayuden y me digan como hacerlo”.
Profesor: “¿Cuál es la mejor manera de conseguir esa ayuda?”.
Juan: “Pedirle a alguien por favor que me ayude, ¿me podrías ayudar?”:
Profesor: “Muy bien, me gusta mucho ayudarte cuando me lo pides de esa forma”.
Cuando se trabaja con adultos, se utiliza un procedimiento similar.
Se trata de saber cuáles son sus necesidades de aprobación, de atención, de afecto y enseñarles una forma constructiva y adecuada de conseguirlo.

E. Actividades fuera de la práctica de la Tortuga

Durante el resto del tiempo en clase, fuera del periodo de práctica de la Tortuga, lo que se debe hacer es:
1. Se continúa registrando la conducta objetivo.
2. Siempre que se vea a un niño haciendo la Tortuga de forma adecuada incitarle a que genere soluciones. Se ha observado que el recuerdo constante del profesor acerca de las “soluciones” de una manera asequible y puntual, hacen que los niños lleguen a pensar antes de actuar impulsivamente.
3. Hay que alabar y reforzar al niño que elabore soluciones adecuadas.
4. Continuar provocando al azar intermitentemente. Cuando se provoque aun niño, hay que preguntarles cuáles son las soluciones alternativas que ha generado.
Al final de la segunda etapa de la Solución de Problemas, implantación y verificación, puede que los niños sólo hayan aprendido a actuar de esta forma en las situaciones problemáticas propuestas y no en la vida real. Si ellos dan una respuesta eficaz, tal y como contarle inmediatamente al profesor que han pegado a un niño (siempre que esta sea una respuesta adecuada para ese
profesor), alabarles e indicarles como sucesivamente sus problemas se irán resolviendo. Esta será la forma más efectiva si el niño inmediatamente ha hecho la Tortuga.
En este punto se ha terminado el tratamiento de la Tortuga; ahora se plantea la cuestión de cómo mantener su uso a lo largo del tiempo.

IX. CONCLUSION

A. Mantenimiento

El mantenimiento en la clase a lo largo del tiempo de la Técnica de la Tortuga requiere un entorno social que dé refuerzos a los niños por hacer la Tortuga – Relajación – Solución de Problemas. Usted no puede enseñar esta técnica y después olvidarse de ella sin que se produzca un decremento. Hay cinco procedimientos que aseguran seguir usando la Tortuga:
Continuar registrando el número de conductas objetivo. Este dato nos proveerá de información acerca de lo que está pasando con la técnica. Servirá de refuerzo para usted a los esfuerzos por enseñar la técnica y servirá como evidencia para mostrarlo a otros profesores.
Continuar alabando al azar todas las Tortugas apropiadas que usted vea y ocasionalmente comprobar en el acto la naturaleza de la solución de problemas en un niño. Animar a los niños a que alaben a otros niños.
Continuar utilizando provocaciones al azar una o dos veces por semana.
Continuar indicando soluciones y alabar la solución adecuada.
Continuar teniendo periodos de prácticas de la Tortuga, una o dos veces a la semana. Revisar la técnica en este tiempo y considerar algunas nuevas situaciones problemáticas.
Hay que poner especial interés y cuidado en esta última parte del programa, si usted se olvida de la Tortuga después de haberla enseñado, y no hace nada de esto, nosotros le aseguramos de que volverá a tener problemas con esos niños y en el manejo de la clase.

B. Tortuga y Autodefensa

Es importante que las bases, normas y valores que están implícitos en el programa de la Tortuga sean compartidos, mantenidos y puestos en práctica en el comportamiento cotidiano del profesor.
Nosotros hemos comprobado que cuando un profesor ha señalado las reglas correctas para su clase, se las enseña a los niños y él mismo también las respeta, entonces los niños las aprenden mucho antes.
Es cierto que usted justificó en su enseñanza de la técnica que el pegarse en clase era una conducta inapropiada, pero también es cierto que usted en algún momento del programa, en las sesiones dedicadas a la Solución de Problemas, debió advertir a los niños que hay situaciones fuera de la clase y motivos donde defenderse es más apropiado. Por ejemplo, hacer la Tortuga jugando un partido de fútbol no sería nada adecuado, si meten mucho con un niño, puede ser que sea lo más adecuado el pegarse. Algunas veces pegarse es una alternativa adecuada.
También usted debería advertir a los padres acerca de la Técnica de la Tortuga, para que ellos no respondan de forma negativa cuando la hagan en casa. En el Point de Woods School, hemos encontrado que los niños usan ocasionalmente la técnica en casa, hasta en ausencia de aprobación y refuerzo. Un niño dijo: “¡Tortuga!" cuando sus padres se peleaban. Otro decía a su madre que se relajara cuando ella decía que estaba nerviosa...

C. Otras aplicaciones

Los datos que poseemos sobre el programa nos indican que la enseñanza de todas estas habilidades es más rápida y se mantiene más en el tiempo si se lleva a cabo este programa en la dinámica de la clase que realizaba de forma individual en la clínica en sesiones de terapia individual. No sólo es mejor para cada niño en particular, sino en el manejo de toda la clase, en su propia dinámica. Así este programa puede llevarse a cabo tanto en clases especiales como regulares, y puesto en práctica por cualquier profesor como un recurso más a la hora de trabajar con sus alumnos. La implantación de este programa en la Clínica se vería gravemente mutilado sobre todo en una parte esencial del mismo, la del apoyo de los compañeros. En este manual no se contemplan otras posibles técnicas o modificaciones de las mismas que sin duda pueden ser tan eficaces como las aquí señaladas, por mencionar algunas de ellas: Parada de Pensamiento (“Stop”, “Contar hasta 10”, ...), diversos métodos de relajación (Jacobson,... ), Solución de Problemas.

D. Solución de problemas con adolescentes y adultos

El modelo de Solución de Problemas introducido en este apartado de la Técnica de la Tortuga puede ser también utilizado con adolescentes y adultos. Nosotros utilizaríamos seis etapas para su entrenamiento:
1. Definir el problema.
2. Generar soluciones alternativas.
3. Evaluar las consecuencias de cada una de ellas.
4. Decidir la mejor alternativa.
5. Poner en práctica la alternativa seleccionada.
6. Verificar los resultados.
Definir un problema incluye definir las dimensiones relevantes de la situación en términos específicos. Si una madre pone en manifiesto que su hijo usa el teléfono demasiado, su definición del problema es: “Tú nunca me escuchas cuando te digo que dejes el teléfono”.
Generar soluciones alternativas incluye una numerosa lista de soluciones que deben seguir cuatro principios básicos del pensamiento creativo:
Aconsejar que den soluciones opuestas, contrarias, distintas, y no evaluarlas hasta más adelante.
Dejar la mente libre, sugerir cualquier cosa que te venga a la cabeza, incluso las ideas más locas.
Combinar ideas para sacar nuevas.
Usar palabras claves como quién, cuándo, dónde, cuánto, hasta, etc. para propiciar nuevas ideas.
Tomar la decisión y elegir una alternativa es lo más costos de la Solución de Problemas. Aquí el cliente debe proyectar las consecuencias de cada alternativa, anticipando las consecuencias a corto y medio plazo, las consecuencias positivas y negativas, etc. Es bastante útil escribir toda esta información y tenerla a la vista.
Después intenta buscar la alternativa más positiva, o la que tiene menos consecuencias negativas; cuando es un problema interpersonal, y son dos o más personas las involucradas en la solución del problema normalmente puede ocurrir que no se esté de acuerdo en ninguna solución. La toma de decisión culminará con la elección de una alternativa.
La puesta en práctica es clara y a menudo no es considerada como una etapa de la Solución de Problemas. La verificación es la etapa final, es cuando el cliente examina si la alternativa puesta en práctica le ha proporcionado los resultados o las consecuencias esperadas. Si la respuesta es sí, el problema está solucionado; si es no, el cliente debe retomar la fase de generar alternativas y de
toma de decisión.
Se puede enseñar Solución de Problemas a clientes adultos por modelado y role-playing. El terapeuta presenta cada etapa y demuestra su aplicación a un problema hipotético. Entonces el cliente imita al terapeuta en esta etapa del role-playing. El terapeuta le da feedback, y el cliente va probando distintas
situaciones.


TECNICA DE LA “TORTUGA”: UN METODO PARA EL AUTOCONTROL DE LA CONDUCTA IMPULSIVA (Para niños con TDA/H) Parte 3

D. Provocación al azar

Cuando los niños ya discriminan las situaciones apropiadas para hacer la Tortuga, se pretende enseñarles a usar la técnica espontáneamente, sin incitación del profesor. En la primera semana, el profesor gritaba: “Tortuga” cuando veía una situación problemática incipiente entre dos o más niños. Ahora se pretende ayudar a los niños a reconocer por ellos mismos las situaciones sin
ninguna incitación. Para ello se utiliza la técnica de provocación al azar.
El profesor puede incrementar el número de oportunidades que los niños tienen para emitir respuestas de Tortuga recompensadas programando en el día ensayos de Tortuga, eligiendo aleatoriamente un niño que esté muy ocupado en alguna actividad y provocando en él una conducta de ataque; por ejemplo, ir al pupitre de María y pintarle en su hoja, entonces María haría la Tortuga y la
profesora la recompensaría. Si ella no emitiera la Tortuga se le explicaría que esta hubiera sido una buena oportunidad de hacer la Tortuga.
Los niños reaccionan con sorpresa la primera vez que el profesor los provoca pero aprenden rápidamente a considerar estas provocaciones como una clave para la Tortuga. Estas provocaciones al azar se mantienen durante varios días, hasta que todos los niños respondan con la Tortuga. El paso siguiente consiste en elegir a un niño para que, sin que ello lo sepan los demás, sea el que provoque a los otros niños. Tanto el profesor como el niño que provoca
deberán alabar abundantemente al niño atacado si este hace la Tortuga. Se le corregirá si devuelve el golpe o realiza cualquier otra conducta inadecuada.
Las provocaciones al azar se repiten dos o tres veces al día cambiando de niño tanto como sujetos que provocan, como de objeto de provocación. El profesor debe de controlar la actuación del provocador para asegurarse de que las cosas se realizan correctamente.
En la aplicación de este procedimiento se advierten posibles riesgos.
Por ejemplo, los niños podrían volverse más disruptivos en función de las propuestas de provocación del profesor, sin embargo, en los ensayos realizados este problema nunca ha llegado a suceder. El procedimiento de provocación al azar es una excelente manera de incrementar el uso de la Tortuga fuera de los periodos de práctica por varias razones:
1. El niño coge experiencia asociando en la vida real las claves para la realización de la Tortuga con la ejecución de la Tortuga misma en un ensayo donde se potencia al máximo el éxito y la buena ejecución y donde además va a estar reforzando por el profesor como por el propio comapañero.
2. Los niños nunca saben si la provocación es preparada o es real, y esta incertidumbre incrementa las oportunidades de emitir una respuesta de la Tortuga porque no quieren perderse ninguna recompensa dada por el profesor a
incidentes preparados.
3. Los niños pueden recibir apoyo de sus compañeros cuando el niño provocador alaba al niño atacado por responder con la Tortuga.

E. Decisión de empezar con el entrenamiento de relajación


Al final de la segunda semana se evaluará lo que se ha estado sucediendo. Para ello, el profesor examinará los registros de conducta. Si los niños han empezado a discriminar entre Tortuga apropiadas de las inapropiadas, y si se empieza a ver una disminución de las conductas disruptivas o un aumento de Tortugas
adecuadas, se puede empezar con el entrenamiento en la relajación. Si ninguno de estos criterios han sido encontrados se deberá continuar con las mismas actividades de esta segunda semana varios días más.

VI. ENTRENAMIENTO EN RELAJACION

A. Objetivos


Después de leer esta sección se debería poder establecer:
1. Qué tipo de explicación dar a los niños para el entrenamiento en relajación.
2. Quién enseñará la habilidad de la relajación.
3. Cómo enseñará la relajación, la fase de tensión y la fase de relajación.
4. En qué grupo de músculos concentrarse.
5. Qué ejemplos se les dará a los niños mientras se les propone relajarse.
6. Qué hacer mientras se camina alrededor de la clase revisando el nivel de relajación de los niños.
7. Cuándo pasar a la segunda fase del entrenamiento de relajación.
8. Cómo enseñar la segunda fase de la relajación.
9. Qué debería poder hacer el niño al terminar el entrenamiento en relajación.
B. Racionalización para la relajación muscular.
La fase dos del programa de entrenamiento de la Tortuga incluye enseñar a los niños a relajarse, a soltar sus músculos cuando ellos están realizando la Tortuga. Durante la práctica de la Tortuga se introduce la relajación con una explicación a través de la siguiente historia:
“La Pequeña Tortuga iba a la escuela cada día más contenta, y se introducía dentro de su concha cada vez que otros niños le pegaban, le insultaban, le rayaban su hoja, o cuando ella se encontraba rabiosa, enfadada sin saber muy bien el motivo... Su profesor estaba muy contento y le animaba a que lo siguiera
haciendo y a veces le premiaba. Pero la Pequeña Tortuga en ocasiones tenia sensaciones de enfado o rabia, o se encontraba mal después de que se metiera en su concha y aunque se quedara allí no desaparecían. Ella quería ser buena, llevarse bien con sus compañeros obtener el premio que a veces le daban, pero los sentimientos de enfado a veces eran muy fuertes y le tentaban diciéndole “pequeña Tortuga, por qué no le devuelves el golpe cuando el profesor no te está mirando y te quedas ahí tan tranquila,...” La Tortuga no sabía que hacer, estaba muy desconcertada, ella quería meterse dentro de su concha pero estos sentimientos de enfado la tentaban para hacerlo mal.
Entonces recordó a la vieja y sabia Tortuga que la había ayudado hacía tiempo. Antes de ir a la escuela corrió a la casa de la enorme Tortuga, se lo contó todo y le preguntó que podría hacer. Le dijo:
“tengo sentimientos de enfado en mi estómago después de meterme en mi concha. Los sentimientos me dicen que pegue, pero yo no me quiero meter en líos, ¿Qué puedo hacer para detener mis sentimientos de enfado?”
La Tortuga más sabia de las sabias Tortugas de la ciudad, que tenía la respuesta, sacudió por un momento su cabeza, se quedó un rato callada, y entonces le dijo a la pequeña Tortuga: “Cuando estés dentro de tu concha, relájate. Suelta todos tus músculos, y ponte en situación como si te fueras a dormir, deja que tus manos cuelguen, relaja tus pies, no hagas nada de fuerza con tu tripa, respira lenta y profundamente, deja ir todo tu cuerpo y los
sentimientos de enfado también se irán... piensa en cosas bonitas y agradables cuando te estés relajando. Si no te sale yo le diré a tu profesor que te enseñe.”

A la pequeña Tortuga le gustó la idea. Al día siguiente cuando fue a la escuela se lo contó a su profesor todo lo que la vieja Tortuga le había enseñado. Cuando un compañero le hizo rabiar se metió en su concha y se relajó. Soltó todos sus músculos y se quedó un ratito fijándose como la tensión y los malos sentimientos
desaparecían. La Tortuga se puso muy contenta, continuó consiguiendo más premios y alabanzas y al profesor le gustó tanto la idea que le enseñó a toda la clase.”
En esencia, el profesor irá sugiriendo a los niños que la relajación es una forma de reducir cualquier tendencia orientada a conductas de ataque que aparecen después de haber realizado la Tortuga. Este es un mecanismo eficaz para enfrentarse a fuertes emociones negativas, como la cólera, la rabia, el enfado, emociones que se sufren ante un desafío o contrariedad. Esta es una técnica para canalizar emociones, no para reprimirlas.
La relajación muscular es una habilidad que se aprende por la práctica repetida, como cualquier otra actividad.
Con el fin de conseguir una relajación profunda, es preciso comenzar diferenciando entre estados de tensión y de relajación decada músculo. Esta habilidad se puede enseñar en dos fases:
• Se practica tensar y relajar los grupos de músculos variados en el cuerpo alternativamente y se van dando instrucciones para que se centren en las distintas sensaciones que se tiene si un músculo está tenso o si está relajado.
• Una vez que sepan relajarse siguiendo estas instrucciones, se les propondrá relajar los músculos sin tensar previamente.
Este método ha sido utilizado con éxito con adultos de distintos grados de ansiedad y con niños con notable éxito.


C. Primera fase. Tensar y soltar

Para la primera fase del entrenamiento en relajación, después de contar la historia introductoria, se instruye a los niños primero a tensar los músculos lo más fuerte que puedan fijándose en las sensaciones que se notan con esos músculos tan tensos, y después que los suelten de repente, y que se fijen bien cómo va desapareciendo la tensión y lo bien que se van quedando esas partes del cuerpo que van relajando. Los músculos se relajan siguiendo más o menos el siguiente orden:
• Apretar bien las manos.
• Doblar los brazos en arco en dirección a los hombros para tensar los brazos.
• Estirar las piernas como si quisieras tocar lo que tienes enfrente de ti.
• Apretar firmemente los labios uno contra otro.
• Cerrar los ojos fuertemente.
• Empujar el estomago hacia arriba.
• Coger aire profundamente, llenar los pulmones, retenerlo.
Es importante presentar las instrucciones de relajación, despacio, con voz monótona, y con pocos cambios en la inflexión de la voz.
Una secuencia típica de instrucciones podría ser:
“haz un puño con cada mano, muy bien, mantenlas apretadas tanto como te sea posible, cuenta hasta diez tensando cada vez más, y luego sueltas ¡suelta! Y siente lo bien que se esta, nota cómo se fue relajando, estate unos segundo fijándote en lo que notas cuando estás relajado. Ahora otra vez, vuelve a cerrar los puños, mantenlos fuertemente cerrados, cuenta hasta diez, 1, 2, 3, fuerte, 4, 5, 6, más fuerte, 7, 8, tan fuerte como puedas, 9, 10. ¡Suelta!, deja tus puños abrirse muy despacio, déjate ir, suelta y cuenta al revés hasta cero, 9, 8, 7, fijándote como va desapareciendo la tensión, 6, 5, 4, siente lo agradable que es esto, 3, 2, 1, relájate y 0. Fíjate lo que notas cuando estas relajado.”
El profesor se pasea por la clase para asegurarse de que los niños realmente están tensando y relajando. Les da feedback, les refuerza y les ayuda para que relajen sus músculos. Una forma de comprobar si están tensando es poner a mano encima del músculo y comprobar la tensión. Sólo si experimentan la tensión realmente aprenderán a reconocer el contraste entre el estado de tensión y la relajación.
Se repiten varias veces las sesiones de prácticas. Posteriormente, se integrará la Tortuga y la relajación de tal forma que cuando estén en posición de Tortuga se les incita a tensar su cuerpo entero, contando el profesor de 1 a 10, después de lo cual los niños deberán relajar de repente todo su cuerpo. Este procedimiento se repite en 3 ó 4 sesiones de prácticas. La forma de comprobar el nivel de relajación es levantar sus brazos unos centímetros y dejarlos caer en su pupitre, si sus brazos están como si fueran de goma o como los de una marioneta totalmente inanimados, es que está relajados, si no es así se ayudará al niño a tensar y relajar correctamente hasta que consiga este nivel de relajación en cada grupo de músculos.



TECNICA DE LA “TORTUGA”: UN METODO PARA EL AUTOCONTROL DE LA CONDUCTA IMPULSIVA (Para niños con TDA/H) Parte 2

C. La historia inicial

Para la práctica de la primera sesión son necesarios más de 15
minutos. Se empieza contando esta historia:

“Antiguamente había una hermosa y joven tortuga, tenia 6 (7, 8,...) años y
acababa de empezar el colegio. Su nombre era Pequeña Tortuga. A ella no le gustaba mucho ir al Colegio, prefería estar en casa con su hermano menor y con su madre. No le gustaba aprender cosas en el colegio, ella quería correr, jugar... era demasiado difícil y pesado hacer fichas y copiar de la pizarra, o participar en algunas de las actividades. No le gustaba escuchar al profesor, era más divertido hacer ruidos de motores de coches que algunas de las cosas que el profesor contaba, y nunca recordaba que no los tenia que hacer. A ella lo que le gustaba era ir enredando con los demás niños, meterse con ellos, gastarles bromas. Así que el colegio para ella era un poco duro. Cada día en el camino hacia el colegio se decía a si misma que lo haría lo mejor posible para no meterse con ellos. Pero a pesar de esto era fácil que algo o alguien la descontrolara, y al final siempre acababa enfadada, o se peleaba, o la castigaban. “Siempre metida en líos” pensaba “como siga así voy a odiar al colegio y a todos.” Y la Tortuga lo pasaba muy pero que muy mal. Un día de los que peor se sentía, encontró a la más grande y vieja Tortuga que ella hubiera podido imaginar. Era un vieja Tortuga que tenia más de trescientos años y era tan grande como una montaña. La Pequeña Tortuga le hablaba con una vocecita tímida porque estaba algo asustada de la enorme tortuga. Pero la vieja tortuga era tan amble como grande y estaba muy dispuesta a ayudarla: “¡Oye! ¡Aquí!” dijo con su potente voz, “Te contaré un secreto. ¿Tú no te das cuenta que la solución a tus problemas la llevas encima de ti?”. La Pequeña Tortuga no sabia de lo que estaba hablando. “¡Tu caparazón!” le gritaba “¿para qué tienes tu concha? Tu te puedes esconder en tu concha siempre que tengas sentimientos de rabia, de ira, siempre que tengas ganas de romper, de gritar, de pegar...Cuando estés en tu concha puedes descansar un momento, hasta que ya no te sientas tan enfadad. Así la próxima vez que te enfades ¡Métete en tu concha! A la Pequeña Tortuga le gustó la idea, y estaba muy contenta de intentar este nuevo secreto de la escuela.
Al día siguiente ya lo puso en práctica. De repente un niño que estaba cerca de ella accidentalmente le dio un golpe en la espalda.
Empezó a sentirse enfadada y estuvo a punto de perder sus nervios y devolverle el golpe, cuando, de pronto recordó lo que la vieja tortuga le había dicho. Se sujetó los brazos, piernas y cabeza, tan rápido como un rayo, y se mantuvo quieta hasta que se le pasó el enfado. Le gustó mucho lo bien que estaba en su concha, donde nadie le podía molestar. Cuando salió, se sorprendió de encontrarse a su profesor sonriéndole, contento y orgulloso de ella. Continuó usando su secreto el resto del año. Lo utilizaba siempre que alguien o algo le molestaba, y también cuando ella quería pegar o discutir con alguien. Cuando logró actuar de esta forma tan diferente, se sintió muy contenta en clase, todo el mundo le admiraba y querían saber cuál era su mágico secreto”.


D. Grupo de prácticas


Después de contar la historia, se pasa a la segunda fase: grupo de práctica.
Toda la clase tiene que responder a la Tortuga imitando la actuación del profesor/-a.
Sentada frente a la clase la profesora dirá algo como:
“¡Oh!, siento como me estoy enfadando con Juan porque me pegó, pero podría ser fuerte y lista y hacer la Tortuga. Pongo mis brazos y mis piernas cerrando mi cuerpo, y mi cabeza la inclino y apoyo mi barbilla en mi pecho, y digo: Tortuga”.
En este momento se hace una pausa y se queda sin decir nada y más tarde estando en la misma postura se dice: “es tan agradable estar en mi concha que se me pasan las ganas de pegar a Juan.”
Se pide a la clase que imagine escenas parecidas y que todos hagan la Tortuga; se repite la secuencia 5 ó 10 veces hasta que se verifica que todos los niños lo han comprendido. La enseñanza de esta parte de la técnica se puede plantear como un juego. La profesora explica a los niños que va a ponerse de espadas y que tan pronto como se vuelva hacia la clase y diga “Tortuga” toda la clase la hará. Inmediatamente tiene que reforzar la ejecución de la misma.

E. Práctica individual

Esta es la tercera fase. Si durante el periodo de práctica la profesora se dirigía a todo el grupo, poniendo ejemplos, a los que toda la clase debía responder haciendo la Tortuga, en la práctica individual se va dirigiendo a cada niño por separado, planteándole una o varas situaciones problemáticas de las que habitualmente se dan en clase. La profesora irá reforzando intensamente y de forma inmediata las buenas realizaciones. Hay que instruir a la clase para que refuerce mediante aplausos y/o ovaciones a cada niño que ejecute la respuesta de la Tortuga. Con este refuerzo del grupo se comienza a practicar la comunicación adecuada de los sentimientos.

F. Apoyo de los compañeros

Es importantísimo animar a la clase a que aplauda y se pongan contentos cuando un niño realice la Tortuga. Hasta ahora, conseguía atención inmediata por su conducta impulsiva y disruptiva, a partir de ahora, él conseguirá aprobación y atención de sus compañeros por controlarse. Si el niño no recibe un pequeño apoyo de sus compañeros de clase por hacer la Tortuga, él puede
pensar que este truco que está aprendiendo, tampoco está tan bien, y puede de hacho percibir a la Tortuga como algo inútil. Solo a través de este apoyo el niño se atreverá a hacer la Tortuga con la esperanza de que su nievo autocontrol es aceptado por sus compañeros. El apoyo es el soporte mayor para la implantación dela técnica de la Tortuga, estando muy por encima del recibido por la profesora y por el suyo propio.


G. Recompensas

Se ha encontrado que con niños particularmente disruptivos, las alabanzas algunas veces no funcionan como refuerzo. En estos casos se puede utilizar caramelos, gominolas,... El profesor puede coger un montón de estas golosinas y mientras que los niños practican tanto en grupo como de forma individual, ir paseándose por la clase y dándoselas a quienes responden correctamente. No
hay que dudar en utilizar este tipo de refuerzos al principio si los niños no responden a las alabanzas. Los refuerzos se tienen que dar inmediatamente y contingentemente a la respuesta de la Tortuga. A partir de ahora, cuando se hable de alabanza en este manual, se tendrá en cuenta que se podrá sustituir por otros tipos de refuerzos.

H. Periodo de práctica después del primer día

El resto de los días de esta semana, durante los 15 ó 20 minutos de práctica, se tomaran como conductas objetivo los incidentes que hayan ocurrido durante el resto del día. Una forma de hacerlo es recordar la historia de la tortuga e insertar los nuevos ejemplos en la misma. Hacer ver a los niños como podrían haber utilizado en esas situaciones el nuevo truco, cuando se ha pegado, se han
burlado de algún compañero o e han quitado algo. El profesor describirá la situación y modelará la respuesta de la Tortuga y pedirá a la clase que le imite. Se reforzará a los niños por su respuesta inmediata.

I. Actividades fuera del periodo de práctica


Hay que tener bien presente que fuera del periodo de práctica en esta primera semana hay que:
• Continuar registrando el número de conductas problema.
• Alabar todas las Tortugas realizadas fuera del periodo de práctica.
• Animar a los otros niños a que refuerce a sus compañeros cuando hagan la Tortuga.
• Alabar a aquellos que ya refuercen a los compañeros que han hecho la Tortuga.
Estos pasos son cruciales, los niños no utilizaran la técnica si no son recompensados por realizarla. Se refuerza cualquier intento de Tortuga que el niño haga a lo largo de la clase. Cuando se vea a los niños realizando alguna de las conductas disruptivas objetivo se les debe dar la indicación de realizar la Tortuga. Se puede decir algo como: “Tortuga” o “Ahora puedes hacer la Tortuga”. Se les incita a ello y se les refuerza inmediatamente si la realizan.
Es posible que por imitación de la profesora los niños no solo refuercen si algún compañero realiza la Tortuga, si no que es muy probable que también imiten el incitar a un compañero a que realice la Tortuga.
Así que cualquier aproximación de todos estos aspectos deben ser reforzados por la profesora. No hay que alarmarse por tanto refuerzo a dispensar, ya que más tarde ya no se necesitara este refuerzo tan inmediato. Algunas veces los alumnos cuenta otras situaciones donde se podría haber hecho la Tortuga. Esto sería especialmente alentador para la fase de generalización de la técnica.


IV. SEGUNDA SEMANA DE LA TORTUGA

A. Objetivos

Después de leer esta sección se sabrá:
1. Qué hacer durante el periodo de práctica en la segunda semana de la Tortuga.
2. Qué hacer fuera del periodo de práctica.
3. Cómo discriminar respuestas de Tortuga apropiadas de las inapropiadas.
4. Qué repuestas de la Tortuga recompensar y cómo enseñar los niños a discriminar ante ocasiones apropiadas e inapropiadas para hacer la Tortuga.
5. Qué es la técnica de provocación al azar y cómo utilizarla.
6. Por qué es importante la técnica de la provocación.
7. Cuándo decidir pasar a la fase siguiente: la relajación.

B. Revisión

A lo largo de la segunda semana el objetivo es solidificar las estrategias aprendidas en la primera semana y poner al niño en disposición para el entrenamiento en la relajación; se pretende ayudar al niño a discriminar entre las situaciones apropiadas de las inapropiadas en la repuesta de la Tortuga. También se pretende incrementar las Tortugas espontáneas fuera del periodo de práctica.
También se continúa recordando a los niños que tiene que hacer la Tortuga en cualquier momento a lo largo del día y por supuesto el recompensarles inmediatamente después de que ellos respondan con la Tortuga. Finalmente se continua alentando y reforzando a los compañeros para que inciten a los otros a realizar la Tortuga y a que, si la hacen, les refuercen por ello.

C. Entrenamiento discriminado


Es probable encontrar a los niños emitiendo la respuesta de la Tortuga para obtener el refuerzo. Esta situación es más probable que se de si se están utilizando refuerzos externos tales como caramelos, golosinas,... mientras que algunas de estas situaciones pueden ser apropiadas para la Tortuga, otras no lo son. Es preciso enseñar a los niños a discrimina entre las situaciones de Tortuga
adecuadas de las situaciones de Tortuga inadecuadas. Antes de enseñarles la discriminación se debería tener la definición clara de respuestas apropiadas e inapropiadas de la Tortuga. Después de tres años de experiencia con la técnica pueden ofrecerse las siguientes definiciones.
1. Una respuesta apropiada de la Tortuga se da cuando un niño es victima de una conducta agresiva tal como un golpe de otro niño. Si el profesor u otro niño da la clave verbal para hacer la Tortuga, la respuesta de la Tortuga es apropiada.
2. Una Tortuga inapropiada puede ocurrir en tres situaciones:
a. Cuando dos o más niños hacen un trato entre ellos para hacer la Tortuga y conseguir refuerzos extras.
b. Cuando un niño emite una conducta de ataque tal como golpear y después hace la Tortuga.
c. Cuando un niño hace la Tortuga para atraer la atención del profesor. El niño esperará para ver si el profesor le mira y entonces hará la Tortuga.
3. La Tortuga cuestionable es una tercera categoría. Incluye aquellos casos donde el niño espontáneamente hace la Tortuga sin razón aparente, y es imposible decir si él está respondiendo a un impulso de hacer una conducta de ataque o si está tratando de llamar la atención. También se incluirían aquellas en las que un niño comienza a hacer una conducta de agresiva pero hace la Tortuga en la mitad del estallido.
La discriminación se enseñará recompensando las Tortugas apropiadas y/o cuestionables y no recompensando las inapropiadas durante los periodos regulares de clase. Se explica a la clase la diferencia entre los tipos de repuestas de la Tortuga mediante ejemplos. De este modo el profesor podría decir algo como: “Juan pintó un garabato en el papel de María, ésta se enfadó y le pegó, pero de repente María recordó lo que la Tortuga decía y se metió dentro de su concha. ¿Es ésta una buena Tortuga?”.
Hay que asegurar la distinción entre estos tres tipos de respuesta, por lo menos una vez en cada periodo de práctica. Mediante el role-playing se pretende facilitar el aprendizaje. Sin embargo, la forma más efectiva es reforzar las Tortugas apropiadas y extinguir las inapropiadas. Otra forma de favorecer la discriminación es asegurarnos de que en clase sólo se reforzará a los compañeros que apoyen exclusivamente a las Tortugas apropiadas ignorándose a los que refuercen a las inapropiadas.





CONTINUA EN LA PARTE 3

TECNICA DE LA “TORTUGA”: UN METODO PARA EL AUTOCONTROL DE LA CONDUCTA IMPULSIVA (Para niños con TDA/H) Parte 1

I. INTRODUCCION


A. Objetivos

La pretensión de esta sección es justificar la utilización de la técnica de la Tortuga. Concretamente, después de haber leído esta sección se ha de saber:
1. Que las técnicas de control interno son superiores a las de control externo.
2. Que la técnica de la tortuga consta de tres partes.
3. Qué técnicas parecidas a la de la tortuga son apropiadas para este control interno, qué otras técnicas análogas se utilizan.
4. Para quién es apropiada la técnica de la Tortuga.
5. Cómo la técnica de la Tortuga rompe las cadenas disruptivas.
6. Cómo la técnica de la Tortuga influye en la autoestima del niño y por qué.

B. Superioridad del Control Interno o Autocontrol

¿Qué se puede hacer con los niños que fracasan por falta de habilidades de enfrentamiento, y qué para eliminar su frustración, sus rabietas, el que golpeen a otros niños, el que digan palabrotas, el que fastidien,... y qué se puede hacer para que no sufran innecesariamente por su inhabilidad para controlar sus impulsos...?
La Modificación de Conducta ha desarrollado numerosas técnicas que se ocupan de estos problemas. Típicamente estas técnicas consisten en el uso sistemático de refuerzos y castigos presentados contingentemente a la conducta. Este manual trata de una nueva técnica desarrollada en el POINT OF WOODS SCJOOL. Esta nueva técnica, la de la Tortuga, difiere de otras técnicas de Modificación de Conductas en que está basada en el “auto-control” y no en el control externo de la conducta disruptiva. Se puede enseñar al niño a controlar sus propias conductas disruptivas en lugar de que externamente se le controle. Se cree que el autocontrol es preferible al control externo porque:
1. Es más fácil de enseñar y administrar.
2. Tiene más efectos a largo plazo.
3. Es una habilidad que se precisa para vivir en nuestra sociedad.
4. El niño está aprendiendo a coger responsabilidades por sí mismo y a ser independiente.
5. Se le enseña a expresar y ejecutar sus necesidades de una forma apropiada.

C. ¿Qué es la Tortuga?

¿En qué consiste la técnica de la Tortuga? Esta técnica utiliza la analogía de la tortuga, la cual como bien se sabe, se repliega dentro de su concha cuando se siente amenazada.
De la misma manera, se enseña al niño a replegarse dentro del caparazón imaginario cuando se sienta amenazado, al ni poder controlar sus impulsos y emociones ante estímulos ambientales, etc. En la práctica:
• Se enseña al niño a responder ante la palabra clave “tortuga”, encogiéndose, cerrando su cuerpo, metiendo la cabeza entre sus brazos.
• Después de que el niño ha aprendido a responder a la tortuga, se lo enseña a relajar sus músculos mientras hace la tortuga.
La relajación es incompatible con la elevación de la tensión de los músculos necesaria para mostrar una conducta disruptiva/agresiva y, por tanto, decrece la probabilidad de la ocurrencia de esta conducta.
• Enseña al niño a utilizar las técnicas de solución de problemas para evaluar las distintas alternativas para manejar la situación que le ha llevado a hacer la tortuga. Esta tercera parte de la secuencia TORTUGA-RELAJACION- SOLUCION DE PROBLEMAS se puede enseñar de distintas formas, en un grupo de discusión, contando una historia, modelando, haciendo role-playing y con refuerzo directo, etc.
Se instruye a los niños en cada paso de la técnica hasta que tengan el dominio de la misma y entonces se puede pasar a la etapa siguiente. De esta manera, paso por paso, queda asegurado que todos los niños han aprendido el procedimiento.

D. Expresión de sentimientos

La técnica de la Tortuga puede ayudar a los niños a aprender a expresar sus sentimientos. Cuando un niño impulsivo da golpes sin mirar a quién, puede estar expresando una emoción legitima pero de una forma inadecuada y las consecuencias que se derivan de su acción pueden ser negativas para él y/o para los otros. Con la técnica de la Tortuga se enseña al niño a canalizar la expresión de sus emociones de una manera apropiada. En esencia se trata de enseñar la distinción entre aserción y agresión.

E. ¿Para quién es apropiada La Tortuga?

La técnica de la Tortuga es apropiada para niños de preescolar y primera etapa de EGB. Para segundo de preescolar y 1o y 2o de EGB la imagen de la Tortuga es muy adecuada, a partir de 3o y 4o algunos niños pueden no responder muy bien a esta señal y es recomendable utilizar otra imagen, por ejemplo “amontonarse para el “baseball” o simplemente la palabra “stop””. Lo importante no es la imagen en si misma, que se utilice, sino el procedimiento.
Cualquier imagen puede servir como base para la secuencia de la repuesta de autocontrol antes descrita en este manual.


F. La naturaleza de la conducta disruptiva

Antes de describir cómo la técnica de la Tortuga, se va a tratar de la conducta disruptiva en general. En la clase la conducta más inapropiada toma la forma de peleas, golpes, hablar demasiado, burlas, mandar a los otros, tener rabietas, no atender al profesor, entre otras. Los niños no muestran conductas disruptivas por que sí. Ellos actúan inapropiadamente porque hay un refuerzo por hacer eso. Típicamente, se les presta atención por hacer esas interrupciones, y esto sirve como consecuencia reforzante.
Algunas veces parece que el niño disruptivo disfruta con esas reprimendas; en estos casos la atención puede ser un refuerzo para su conducta disruptiva. La Modificación de Conducta basándose en ciertos estudios con niños de todas las edades ha puesto de manifiesto que la mirada del profesor puede llegar a convertirse en un refuerzo de la conducta disruptiva haciendo que aumente esta
de forma considerable, así el profesor inadvertidamente puede estar provocando en la conducta del niño el efecto contrario del que él mismo desea.

G. Aprendizaje de la conducta personal a través de La Tortuga

Con el fin de romper las inacabables cadenas conductuales, habrá que cambiar los estímulos y consecuencias dentro de la clase de tal forma que el profesor y los compañeros refuercen la conducta apropiada e ignoren las disruptivas. La técnica de la Tortuga facilita este cambio: el niño disruptivo no recibirá atención si previamente ha ejecutado una conducta inapropiada. Más adelante, la incitación del profesor y de los compañeros hará que él mismo elija hacer la Tortuga en vez de la conducta inapropiada. El niño mediante la relajación puede reducir su nivel de ansiedad y sus repuestas fisiológicas de tal forma que le facilite la expresión de sus necesidades de una forma adecuada. La técnica de Resolución de Problemas puede enseñar a los niños a cómo enfrentarse a sus
frustraciones y expresar sus necesidades de una manera socialmente aceptable y realista. En el momento en que el niño haya aprendido a utilizar cualquier provocación externa o sentimiento interno de ira o rabia como una indicación para hacer la Tortuga, relajación y Solución de Problemas, habrá dominado las técnicas de autocontrol y manifestará disruptivas en raras ocasiones.

H. Los efectos de La Tortuga en el amor propio

El dominio de la técnica de autocontrol puede también alentar la autoestima o amor propio de los niños por diversas razones:
1. Son ellos quienes están aprendiendo a controlar sus propias conductas sin tener un agente externo que lo haga.
2. No se perciben por más tiempo como “malos” y reciben feedback positivo del profesor.
3. Tienen sentimientos más adultos porque están usando Solución de Problemas, en vez de dar rienda suelta a sus impulsos.

II. DEFINICION DE LA CONDUCTA

A. Objetivos

Después de leer esta sección se estará capacitado para:
1. Definir una conducta objetivo.
2. Determinar cuando usar la Tortuga en las conductas objetivo.
3. Discriminar una definición adecuada de una inadecuada en las conductas objetivo.

B. Especificación de la conducta a observar

El primer paso en el aprendizaje de la Tortuga es definir específicamente en qué conductas disruptivas objetivo nos gustaría que el niño utilizara la Tortuga. Es importante definir las conductas objetivo para que sean fácilmente observables, y se puedan distinguir perfectamente cuales están dentro del repertorio conductual del niño. Por ejemplo, un problema bastante común en clase son las peleas; pelearse es una extensa categoría conductual, que incluye muy diversas manifestaciones: puñetazos con o sin provocación, golpes en repuesta a burlas, empujarse, insultarse, etc. Hay que definir operativamente la categoría para saber en qué momentos se debe utilizar la técnica de la Tortuga.
Una adecuada definición de “pelearse” podría ser: “dar puñetazos y puntapiés sin sacudidas accidentales”, pero otra igualmente válida podría ser: “ dar puñetazos y puntapiés, además de sacudidas accidentales”. Las dos son perfectamente validas, es necesario tomar de antemano este tipo de decisiones antes de introducir la Tortuga y ser muy consistentes con la definición. Se puede decidir seleccionar unas pocas conductas, lo que seria tan correcto como elegir muchas, siempre que las definamos operativamente cada una de ellas.
El criterio importante a atenerse para definir cualquier conducta es responder lo mejor posible a la pregunta ¿qué hace exactamente el niño?. Es recomendable escribir la definición de la conducta para evitar errores y para facilitar la implantación de la técnica por distinto agentes, así como para posibles replicas del programa, etc.

III. PRIMERA SEMANA DE LA TORTUGA

A. Objetivos

Después de leer esta sección se estará en condiciones de saber:
1. Durante cuánto tiempo y cuándo se practicara la técnica de la Tortuga.
2. Las tres etapas para enseñar al niño a responder a la palabra clave “Tortuga”.
3. Cómo enseñar a la clase a asumir rápidamente la postura de la tortuga en respuesta a la orden “Tortuga”.
4. Cuándo practicar con los niños la “Tortuga” y por qué es tan importante la alabanza (refuerzo verbal) en la enseñanza de la técnica de la Tortuga.
5. Cómo conseguir que los otros niños de la clase apoyen al niño cuando haga la Tortuga.
6. Qué hacer si los niños no responden a la alabanza como refuerzo.
7. Qué hacer durante la práctica de la Tortuga el resto de los días de la semana
8. Qué hacer fuera de la hora de práctica de la Tortuga en esta primera semana.
9. Qué respuestas de la Tortuga son inapropiadas y qué hacer con ellas en esta etapa del tratamiento.
10.Cómo decidir pasar a la próxima etapa al finalizar la semana.

B. Introducción a La Tortuga
Durante esta primera semana, la técnica de la Tortuga se pone en práctica de dos formas diferentes:
• Periodo de práctica dirigida
• Periodo de clase normal
Es recomendable dejar un periodo de tiempo de unos 15 minutos cada día para la práctica dirigida, preferiblemente siempre a la misma hora y a ser posible por la mañana, como un descanso entre las actividades académicas.
En la primera parte de la secuela Tortuga – Relajación – Solución de Problemas, el niño debe responder a la palabra clave “Tortuga”.
Esta respuesta se enseña en tres partes:
• Historia inicial
• Grupo de práctica
• Práctica individual



 CONTINUA EN LA PARTE 2




jueves, 3 de mayo de 2012

RETOS EN LA RELACIÓN DE NOVIAZGO ANTE EL TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN CON O SIN HIPERACTIVIDAD (TDA/TDAH) DE UNO DE LOS MIEMBROS DE LA PAREJA Parte 6 (Útima parte)

Conclusiones

Las expectativas sobre la pareja tales como expresión de las necesidades, sentimientos, ideas, tener diálogo, el entendimiento, empatía, atracción física, el deseo sexual, el cariño, amar y sentirse amado, respeto (hacia la individualidad, los sentimientos, las ideas), confianza, apoyo tanto en las buenas como en las malas, compañía, protección, seguridad, educación basada en valores en común, fidelidad, sinceridad, tiempo para estar el uno con el otro y buenos sentimientos (que la pareja sólo quiera el bienestar del otro y que sea sincero), son posibles de alcanzar en las parejas en las que uno de los miembros tiene TDA/TDAH, sólo que enfrentan algunos retos que pueden hacer un poco más difícil lograr la satisfacción de ambos.
Estrella Joselevich dice que hay casos en que el hecho de descubrir que se padece TDA/TDAH y poder conversarlo extensamente con el compañero salva un matrimonio. Yo me atrevería a decir que también puede salvar un noviazgo y encaminarlo a un buen matrimonio.
Se necesita de mucha comprensión por ambos miembros de la pareja para enfrentar con éxito todos los retos que se les vayan presentando. Por parte de la persona con TDA/TDAH necesita aprender habilidades sociales, tener más tacto, necesita recordar que su pareja también es sensible y requiere de muestras de afecto, de cariño y que puede llegar a ser decepcionante primero ser seducido y luego ser dejados en el olvido.
Por parte del miembro de la pareja sin TDA/TDAH necesita aprender a lidiar con su pareja, necesita ser tolerante, no hacer el rol de papá o de mamá, ayudar en la organización, más no volver a la otra persona dependiente de sus cuidados. Es importante tener cuidado de no caer en una relación codependiente, en donde la persona sin el trastorno pudiera ser la  "organizadora” o la “cuidadora” porque esto le da un sentido a su vida y sin hacer este rol teme que su pareja la deje por no ser útil Anthony Kane sugiere que se evite el modelo de la víctima y el victimario. Es importante prevenir que la persona con TDAH no se presente como la pobre víctima de su controladora pareja. Es muy común el discurso de la persona con TDA/TDAH que odia que la controlen, pero por otro lado es fácil caer en ese patrón que puede ser muy nocivo para la relación.
McCubbin y Patterson (1983), sugieren tres estrategias saludables para afrontar las tensiones inherentes a lo que ellos definen como enfermedades crónicas (27), las cuales modificadas y adaptadas por mí para que una pareja de novios enfrente el TDA/TDAH son: el mantenimiento de la integración y la cooperación de la pareja, dentro de una definición optimista de la situación; mantenimiento del apoyo social, la autoestima y la autoconfianza; y la comprensión del proceso del trastorno por medio del contacto con otras parejas con el mismo problema y de una adecuada información por parte de los médicos, psicólogos y psicoterapeutas.
Las parejas con TDAH son más exitosas cuando uno trabaja en sí mismo y en sus problemas, y su pareja hace lo propio. Ambos deben comprender cuales son las capacidades y las limitaciones de cada uno y aprender a adaptarse a ellas; como en cualquier pareja, todo gira alrededor de la aceptación, del compromiso y la negociación. Pero lo principal es tener una comunicación directa y transparente, e intentar que no se acumulen los reproches y malos sentimientos. La comprensión que conduce a una modificación del sentido atribuido al evento estresante (en este caso el TDA/TDAH) lo hace más manejable; esto implica modificar expectativas, reconocer los recursos (tanto individuales como los de la pareja) y revisar el proyecto de vida descartando las connotaciones pesimistas y fatales adjudicadas a la tensión inherente al evento estresante.
Principalmente varones con TDA/TDAH pudieran parecer como los clásicos solteros empedernidos, hombres y mujeres con este trastorno se divorcian frecuentemente y se casan en más de una ocasión, muchas veces debido a la búsqueda de situaciones nuevas que los estimulen. Pero muchas veces estas personas en el fondo desearían ser amadas y tener a una pareja a quien amar, tienen una gran necesidad de ser aceptadas y tienen mucho miedo de quedarse solas. Una parte de ellas desea cambios y aventura, pero otra parte anhela estabilidad y les es frustrante que tras varios intentos no la puedan encontrar. Necesitan realmente saber qué es lo que quieren en la vida, asumir los sacrificios que eso implica (renunciar a la búsqueda constante de estímulos que lleva a la promiscuidad, ya que se requiere un compromiso con la pareja para efectivamente sentir el amor; la promiscuidad podría darles momentos estimulantes pero también llevarlos tarde o temprano al vacío existencial o al abandono).
Otro aspecto importante a considerar por parte del hombre que tiene el TDA/TDAH es que de niño fue regañado, castigado, limitado y criticado principalmente por figuras femeninas (su madre, su nana, sus maestras, sus abuelas), debido a que éstas son las que normalmente suelen educar.
Este factor podría hacer difícil la relación con su novia o su esposa, incrementando la frustración y el resentimiento cuando ésta le haga algún reclamo u observación, llevándolo en ocasiones hasta as lágrimas o a discusiones hirientes y desatando en él probablemente tanto la ira como la tristeza.
Las personas con TDA/TDAH podrían aprovechar algunas de las ventajas de padecer el trastorno tales como el entusiasmo que tienen cuando inician un proyecto, el cual se puede canalizar para alcanzar metas a corto plazo, cumplimiento de misiones especiales que les sean estimulantes.
También pueden aprovechar su sentido de justicia y su espíritu de lucha. Este último lo pueden canalizar para combatir el pesimismo que a veces les aqueja cada que inician una nueva relación, ya que debido a sus fracasos en relaciones anteriores, les hace llegar con un espíritu derrotista que se manifiesta con pensamientos tales como que no funcionará el noviazgo/matrimonio, el intenso temor a que su pareja descubra sus defectos y limitaciones puede provocar auto sabotaje de la relación.
La persona con TDA/TDAH podría argumentar que no tiene por qué cambiar, que la persona que las quiera de verdad debe aceptarlos tal y como es, pero lo que tiene que entender es que también necesita desarrollar las habilidades sociales que el resto de las personas tienen para poder vivir en armonía. Necesita ver la manera de ser más atenta con su pareja, aunque le cueste trabajo organizarse, le cueste trabajo recordar fechas; esta persona necesita desarrollar habilidades para ser más recíproca con su pareja, es decir que pueda dar también, no sólo recibir atenciones, ser escuchada, ser cuidada. Es importante el romanticismo a lo largo de la relación, no sólo al inicio cuando la persona con TDA/TDAH suele ser más entusiasta sino a lo largo del noviazgo matrimonio.
Esta estrategia ayuda a poder tolerar más fácilmente los momentos difíciles o tormentosos porque se puede ver que a pesar de las discusiones o diferencias, hay amor e interés por el bienestar del otro.
Es importante aprender a escuchar y aunque a las personas con TDA/TDAH les cueste más trabajo y aunque en ocasiones ignoren lo que les dicen sin mala intención, sí necesitan esforzarse y aprender a poner atención para que logren tener una mejor comunicación con su pareja y por lo tanto tener una relación de noviazgo o de matrimonio más satisfactoria.


RETOS EN LA RELACIÓN DE NOVIAZGO ANTE EL TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN CON O SIN HIPERACTIVIDAD (TDA/TDAH) DE UNO DE LOS MIEMBROS DE LA PAREJA Parte 5

Posibles soluciones


La comunicación en cualquier pareja siempre es importante para evitar y solucionar al mismo tiempo los problemas que vayan surgiendo. La solución es que se busque el bienestar de la pareja y las recomendaciones que aplican para cualquier pareja, independientemente de su situación, aplican también para pareja en donde existe un miembro con TDA/TDAH, la pareja implica: intimidad (conocerse a fondo), atracción física mutua, amistad, enamoramiento, amor incondicional, convivencia, compañía, confianza, aceptación incondicional, escucha, comprensión, compartir tiempo, espacio, sentimientos, ideas, comunicación (tener alguien con quien hablar, a quien expresarle lo que se siente, lo que se piensa, lo que se necesita), compromiso, responsabilidad, obligaciones y alguien del cual se recibe cariño físico (besos, caricias, abrazos, relaciones sexuales).

Soluciones más específicas para una pareja con un miembro con TDA/TDA serían:

Psicoeducación (Terapia de pareja)


Para poder enfrentar mejor los retos que se presentan se recomienda que desde el noviazgo, la pareja reciba Tratamiento psicoeducativo, el cual está dirigido a informar al paciente y a sus allegados (en este caso el novio o la novia) de las causas, síntomas, pronóstico, y tratamiento del trastorno. Una de las consecuencias más beneficiosas de este tipo de intervenciones es desculpabilizar al paciente sobre las dificultades que presenta. Tanto él como las personas cercanas habrán pensado muchas veces que los problemas que presentaba en diversas áreas de su vida estaban relacionados con algún tipo de defecto personal, con la mala intención, ó con falta de voluntad y de interés. Las intervenciones psicoeducativas ayudan a que el paciente obtenga un conocimiento sobre el TDAH que le permita no sólo ser consciente de la interferencia del trastorno en su vida cotidiana, sino también que el mismo sujeto detecte sus dificultades y defina sus propios objetivos terapéuticos.
Esto habrá deteriorado la autoestima del paciente, y habrá llenado sus relaciones interpersonales de reproches, rabia, decepciones y rupturas. Aclarar la causa neurofisiológica del trastorno ayuda a deshacer estos malentendidos, mejorando la autoestima del paciente, y haciendo que sus familiares y amigos tengan hacia él una actitud más constructiva y de ayuda.
Trabajo psicoeducativo que se encamina a una psicoterapia de pareja servirá para que ambos conozcan de qué se trata y cómo está influyendo este déficit en cada uno y en el vínculo. Permite reconsiderar y comprender mejor aspectos de la comunicación, las expectativas, las ideas y los sentimientos construidos entre ambos. Luego, es conveniente que ellos identifiquen y monitoreen las fortalezas y los aspectos positivos de su relación para afirmarlos, nutrirlos y utilizarlas en su beneficio, es decir, en la construcción de buenos diálogos y en el fortalecimiento del vínculo. Ambos integrantes de la pareja identificarán también otros focos de problemas individuales que no se relacionarán con los síntomas de TDA/TDAH.
Es muy importante para los dos entender que el TDAH no es una excusa para el comportamiento inapropiado. Cuando ocurran cosas debido a la impulsividad, que provoquen una interrupción en la relación, es importante que el adulto que tiene TDAH no utilice el trastorno como excusa y que la pareja no tenga esa impresión. Entender cómo este desorden neurológico tiene efectos en el comportamiento, resulta útil para prevenir o evitar estas situaciones en el futuro.

Hacer Listas


Anthony Kane sugiere agregar estructura a la relación de pareja, utilizando listas, pizarrones, tableros de anuncios, libretas en lugares estratégicos como la mesa de noche, el auto, el baño y la cocina. Esto sirve para cuando viven juntos, pero en una relación de noviazgo el iniciar a hacer una agenda en común puede ayudar a que no se olviden fechas y eventos importantes. También el miembro de la pareja sin TDA/TDAH debe recordar que no es muy fácil que su pareja tenga iniciativas para realizar determinadas actividades, o para sorprenderla en fechas importantes y que esto no se debe a falta de amor, sino a la falta de atención. También podría ocurrir que por la impulsividad que a veces distingue a las personas con TDA/TDAH pueda efectivamente sorprenderla.
Robert Tudisco, quien es un adulto con TDAH dice que cuando el pedía una lista y la obtenía, las cosas eran mucho más simples de hacer para él.
Necesitaba algo visual y tangible sobre lo cual trabajar. Esto es especialmente cierto ya que resulta muy difícil complacer a alguien cuando no se está completamente seguro de lo que la otra persona quiere. Si a esto se agrega la tendencia al híper enfoque o a fantasear, el pronóstico no es bueno.

Al pedir algo recurrir a diferentes formas

La Federación Española de Asociaciones de ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad recomienda que al pedir algo a la pareja que tiene TDA/TDAH, se intente conectar con ella de todas las formas posibles. Si ésta padece un TDA/TDAH de tipo inatento, es probable que tenga dificultades para prestarle atención. Por lo tanto, a la hora de pedirle algo, puede seguir estos pasos:
• Tocar, mirarlo a los ojos.
• Ponerle la mano en el hombro y haga contacto visual. Las personas con TDAH perciben mejor la información cuando se involucran varios sentidos a la vez (los estímulos visuales sirve mucho para apoyar a los estímulos auditivos).
• Darle un tiempo límite para efectuar una tarea.
• Recordarle la tarea sin enojarse, siempre es mejor pedir las cosas por las buenas, se evitan rencores que puedan dañar la relación.

CONTINUA EN LA PARTE 6

RETOS EN LA RELACIÓN DE NOVIAZGO ANTE EL TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN CON O SIN HIPERACTIVIDAD (TDA/TDAH) DE UNO DE LOS MIEMBROS DE LA PAREJA Parte 4

Retos en el noviazgo:

A continuación se incluye una lista de retos a los que se enfrenta una pareja cuando uno de los miembros tiene TDA/TDAH:

•La persona con TDA/TDAH podría tomar decisiones sin pensar y esto traer serias consecuencias no sólo para ella sino para la relación.
• La persona con TDA/TDAH podría actuar con demasiada rapidez sin reflexionar.

• La persona con TDA/TDAH podría no prestar atención cuando le hablan, no escucha. Este problema afecta cualquier relación de pareja, puesto que impacta en la comunicación.
•La persona con TDA/TDAH le cuesta reconocer sus errores, le cuesta trabajo aceptar que se equivocó, lo cual puede desatar la furia de su pareja, o cuando menos resentimientos.

•La persona con TDA/TDAH puede llegar a perder objetos, se le olvida donde los dejó, suele ser distraída.
•La persona con TDA/TDAH en ocasiones no cumple lo que dijo que iba a hacer. En relaciones de noviazgo, este tipo de problemas van desde que la persona con TDA/TDAH pudo haber prometido hacer algo especial por su pareja como darle un regalo, pasar por ella a recogerla en algún sitio, prometer llamar por teléfono, entre muchas otras promesas y a la mera hora no hacerlas lo cual lastima poco a poco la relación hasta llegar al punto en que su pareja le pierde la confianza.

• La persona con TDA/TDAH puede llegar a perder el tiempo.
• La persona con TDA/TDAH puede hablar mucho, dándole poco espacio a su pareja para que también se exprese. En ocasiones puede aburrir o a abrumar con sus largos discursos y por lo general lo peor de esto es la falta de reciprocidad hacia su pareja, puesto que cuando ésta habla, la persona con TDA/TDAH se distrae y no la escucha.

•La persona con TDA/TDAH a veces interrumpe seguido a su pareja, lo cual acaba sembrando en su pareja un sentimiento de desvalorización.
•Cuando la persona con TDA/TDAH se hiperenfoca en alguna actividad suele olvidarse de las necesidades de su pareja, tales como la compañía, el cariño y la atención, lo cual puede provocar que la pareja se sienta sola y poco valorada.

•La persona con TDA/TDAH en ocasiones suele discutir mucho por cualquier asunto y además necesita tener la razón, no tiene mucha tolerancia a la frustración.
•Como las personas con TDA/TDAH tienen la necesidad de la gratificación inmediata en ocasiones pueden llegar a tener grandes ideas, las comienzan pero si no obtienen las ganancias de inmediato, suelen abandonar sus proyectos, lo cual provoca enorme inseguridad en su pareja. Este problema tiene que ver con la inestabilidad emocional también.


•Las personas con TDA/TDAH pueden ser muy desorganizadas en algunas cosas y en otras llegar hasta la obsesión. De hecho la Federación Española de Asociaciones de ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad recomienda a las parejas de personas con TDA/TDAH no tocar sus cosas, ya que algunas personas con TDAH tienen mucho miedo de perder el control de sus vidas. Por ello crean entornos muy estructurados a su alrededor, lo que les permiten controlar sus síntomas. Por estas razones, usted debe intentar no cambiar sus cosas de lugar. Cada cónyuge debe tener espacios separados para trabajar o para dejar sus cosas personales. Si toca sus cosas, sentirá que pierde el control sobre ellas.
•Las personas con TDA/TDAH suelen olvidar fechas de importantes tales como cumpleaños, aniversarios, por lo tanto no suelen ser detallistas y esto puede ser frustrante para sus parejas.
•Las personas con TDA/TDAH no les gusta mucho planear, así que en ocasiones suelen procrastinar, dejan las cosas para después, para el último momento.
•Las personas con TDA/TDAH en ocasiones pierden el control de sus emociones, tienen poca tolerancia a la frustración.
•Las personas con TDA/TDAH durante una conversación con su pareja y a causa de su característica impulsividad, podrían reaccionar con “demasiada” irritación (furia), con “calentura”, ofendido, o directamente con agresión o con llantos, sin percatarse de la desproporción de su expresividad y del efecto que aquélla produce sobre el otro. Ocurre que, por momentos, sí se percata del desborde pero no logra frenarse.
•La persona con TDA/TDAH así como no tiene noción de cuán fuertes, inmediatas o tajantes son su reacciones, tampoco percibe en ese instante las reacciones de su pareja, las claves con las que ésta demuestra que su mensaje le está generando incomodidad o malestar. Esto se debe a que con frecuencia el individuo con TDA/TDAH “no sabe” leer las claves sociales (tales como los gestos, las miradas o las palabras leves) y por ello aparenta ser alguien “sin tacto” e “insensible” ante lo que siente el otro frente a sus actitudes.
•Las personas con TDA/TDAH pueden encontrar “aburrido” mantener una relación por un tiempo prolongado, ya que necesitan novedad y estímulos variados. Por lo tanto, muchas veces cambian de relación abruptamente, dejando residuos negativos en esas transiciones súbitas. Otro problema que podría llegar a presentarse es que la persona con TDA/TDAH podría llegar a perder fácilmente el interés en la relación, acusando a su pareja de llevar una relación monótona. También puede haber peligro de que debido a su necesidad de novedad y estímulos tengan relaciones satélites o pasajeras con otras personas lo cual terminaría en infidelidad.
•Las personas con TDA/TDAH podrían mentir bastante, debido a su impulsividad de primero hablar y luego pensar, lo cual puede meterlos en serios aprietos, puesto que una mentira lleva a otra, hiriendo a sus parejas, haciendo que lo consideren poco digno de confianza. Las mentiras pueden llegar a ser desde muy simples sin importancia (como que justifiquen olvidos, hasta fantasear e inventar historias que involucren a otras personas).
•Las personas con TDA/TDAH pueden ser impuntuales, les cuesta trabajo seguir una serie de pasos para terminar a tiempo con una tarea. Ejemplo si quedan de verse con alguien a cierta hora, pueden tardar demasiado en su arreglo personal y llegar tarde, así como si se les pide una tarea no suelen tenerla a tiempo.
•Debido a la impulsividad, las personas con TDA/TDAH pueden ofrecer matrimonio o decidir casarse en etapas muy tempranas de la relación.
•Los adultos con ADHD son más volátiles y tienen más probabilidad de romper una relación por problemas triviales.

CONTINUA EN LA PARTE 5