Se pasa a la segunda fase del entrenamiento en la relajación cuando se comprueba que la mayoría de los niños han aprendido a relajarse tal y como anteriormente se ha descrito. En esta fase se les instruye para que relajen sus músculos sin la secuencia de tensar – relajar. De nuevo se empieza por los puños para seguir con la secuencia de manos, piernas, labios, ojos, estómago y pecho. Por ejemplo, se les puede decir: “relaja tus manos. Fíjate en lo a gusto que se está. Siente como se relajan tus manos, en el cosquilleo que notas, lo agradable que es.” También se podría decir lo siguiente: “Voy a contar al revés de 10 a cero, con cada número que diga vas a intentar estar cada vez más y más relajados como la pequeña y bonita tortuga”. Se pueden utilizar también escenas agradables en imaginación mientras que van soltando los músculos, por ejemplo, “Imagínate que te estás comiendo un helado, muy rico”, “que estás tumbado en un prado verde, con la hierba muy suave y fresquita, y hace un sol muy bueno...” está demostrado que imaginar este tipo de escenas aumenta la relajación de los niños.El entrenamiento en relajación dura de una o dos semanas completas. El criterio para pasar a la siguiente fase del programa es el grado de relajación de los músculos junto con un juicio subjetivo.
Al finalizar el tratamiento de relajación los niños han de ser capaces de dar la respuesta de la tortuga y asumir inmediatamente la posición de relajación.
VII. GENERALIZACION DEL TRATAMIENTO
A. Objetivos
Después de leer esta sección, se estará en condición de saber:
1. La generalización del tratamiento.
2. Qué tipo de sistema de refuerzo introducir.
3. Cómo vencer las dificultades de los compañeros.
4. Por qué las dificultades de los compañeros son tan importantes en esta etapa.
B. Revisión
En este punto de la secuencia del tratamiento, los niños saben cómo y cuándo emitir la respuesta de la tortuga; han experimentado y ejecutado la respuesta durante el periodo de práctica y en otros periodos de tiempo cuando se les ha dado la indicación, pero probablemente la han usado ocasionalmente por propia iniciativa durante el resto del día en algunas ocasiones, lo que es, después de todo, cuando más la necesitan usar. El objetivo del tratamiento es que los niños generalicen el uso de la técnica de tal modo que le utilicen la secuencia Tortuga – Relajación por propia iniciativa de forma apropiada, en el momento adecuado, y sin que sea necesario incitarles.
Anteriormente ya se habló acerca de la conducta disruptiva, y se hipotetizó que el que los niños se peleen, hagan burlas y el que se quitan las cosas, son, todas ellas, conductas inapropiadas destinadas a obtener atención de sus compañeros y profesores; la atención es un refuerzo que mantiene la conducta disruptiva. Un
objetivo de la técnica de la Tortuga es dar a los niños una respuesta alternativa adecuada a sus conductas disruptivas, con la que también consiga la atención de sus compañeros y profesores. Para enseñarles la respuesta alternativa se ha de organizar el ambiente de la clase para que los niños continúen emitiendo “Tortuga” sin necesidad de refuerzo externo inmediato, y alentándoles a hacer la
Tortuga a lo largo de todo el día, con la misma probabilidad tanto si recién refuerzos inmediatos como si no lo son. Este es el próximo paso, ayudar a los niños a controlar su propia conducta. Esta tarea de cambio en el sistema de refuerzos se llevará a cabo con la ayuda de los compañeros.
C. Cambio en el sistema de refuerzos
Es importante cambiar el sistema de refuerzos, se va a pasar del uso de un refuerzo social (alabanza de la profesora, y reconocimiento de los compañeros,...) o material (caramelos, golosinas,...) de forma continuada, al uso intermitente del mismo, llegando un momento en que cese totalmente su utilización. El refuerzo social de la alabanza por parte de los compañeros se sigue utilizando.
El paso de refuerzo continuo a intermitente se podría hacer de la siguiente manera: al finalizar el día, todos los niños que hayan hecho por iniciativa propia la Tortuga en situaciones apropiadas, podrían elegir entre diversos juguetes, golosinas, chucherías o regalos especiales. Este sistema se podría utilizar durante dos o tres días. Después los niños que hayan hecho la Tortuga en el día entran a participar en un sorteo donde solo habrá dos o tres ganadores cada día. Durante el día se les recuerda a los niños que deben hacer la Tortuga y que aquellos que no lo hagan no podrán acceder al sorteo. El registro del profesor de los niños que realizan o no la Tortuga es imprescindible para realizar el sorteo.
D. Incremento del apoyo de los compañeros
Se pretende fortalecer el apoyo de los compañeros. Para ello se alaba a los niños por apoyar las respuestas de Tortuga. En algunos momentos durante el día se recuerda a la clase que utilicen la técnica. Se pueden crear juegos sobre el tema.
Por ejemplo, durante la práctica de la Tortuga se pueden reintroducir las provocaciones al azar y dar estrellas de oro a los niños que dispensen apoyo entusiasta a los otros que realicen de forma adecuada la Tortuga. También se puede dividir a la clase en dos equipos y conceder estrellas al que muestre mayor apoyo a los compañeros. Estas estrellas se pueden cambiar por refuerzos
materiales o de actividad.
Se continúa la generalización del tratamiento durante la semana. Al finalizar este periodo, se examina el registro del número de conductas objetivo. Ya en esta etapa del tratamiento debe haber descendido considerablemente el número de conductas disruptivas, así como haber aumentado la respuesta de Tortuga y de la incitación y alabanza por parte de los compañeros.
VIII. SOLUCION DE PROBLEMAS
A. Objetivos
Después de leer esta sección se estará en condiciones de saber:
1. En qué consiste la técnica de Solución de problemas.
2. Cómo comenzar el tratamiento de esta técnica.
3. Cómo enseñar a los niños a tomar una decisión y evaluar las consecuencias de su elección.
4. Cuáles son las situaciones problemáticas que se dan en este momento, evaluar las distintas alternativas que tenemos, evaluar las consecuencias que de ellas se derivan, elegir aquella alternativa que nos sirva para solucionar una situación
problemática determinada.
5. Qué hacer fuera del periodo de prácticas durante la solución de problemas.
6. Implantación y verificación.
7. Por qué no se debe olvidar la técnica de la Tortuga cuando finalice el tratamiento.
8. Qué hacer para que no se olvide el uso de la técnica de la Tortuga después del tratamiento completo.
9. Cómo usar la Solución de Problemas con adolescentes y adultos.
B. Revisión
La última y probablemente la más importante etapa de la Tortuga es la Solución de Problemas. Se ha enseñado a los niños una respuesta alternativa a pelearse, burlarse, arrebatar, etc. la secuencia Tortuga – Relajación. Sin embargo, después de hacer la Tortuga y Relajación, los niños, con todo, algunas veces no saben cómo hacer frente de una manera adecuada a sus propias necesidades. Hay ocasiones en que después de hacer la Tortuga – Relajación los niños no se quedan tranquilos. Las técnicas de Solución de Problemas les enseñan a hacer frente a estas dificultades durante los periodos de prácticas de la Tortuga. La
parte de Solución de Problemas es vital en el programa. Se pretende que mediante el entrenamiento el niño aparece la secuencia Tortuga – Relajación con una elección sobre su conducta.La solución de problemas consiste en cinco pasos:
• Definición muy clara de la situación problemática.
• Pensar cosas para hacer frente a la situación problemática.
• Evaluar las consecuencias de cada una de ellas y seleccionar la mejor.
• Poner en práctica la solución elegida.
• Verificar los resultados.
Aunque este procedimiento puede parecer demasiado complicado para los niños pequeños, en la práctica estos pasos son fácilmente comprensibles.
C. Introducción de la técnica de Solución de Problemas
El modo básico de enseñanza de la Solución de Problemas es enseñar a la clase, durante el periodo de práctica, una historia a modo de dilema y preguntarle acerca de su resolución. Para ello se define, en primer lugar, claramente el problema. Sería conveniente utilizar situaciones reales que se hubieran dado en clase, junto a otros ejemplos. Hay que asegurarse de que los niños comprenden la naturaleza del problema que se les está planteando.
Se continúa con los pasos dos y tres, en los que se generan soluciones y se evalúan las consecuencias de cada una de ellas. Si en este punto se les pregunta a los niños qué pueden hacer en la historia problemática, la mayoría inmediatamente gritarían “Tortuga”. Se acepta esta repuesta pero se pregunta qué cosas se podrían hacer después de haber hecho la Tortuga. Se cuestiona a los niños hasta que ellos pueden sugerir caminos de acción alternativos; si ellos no pueden generar alternativas habrá que suministrárselo. Cada solución que se proponga se tiene en cuenta y se discute. Se consideran las consecuencias positivas y negativas de cada solución, para que los niños puedan ver las diferentes consecuencias, y sólo sugerirlas en último extremo.
Se puede utilizar el role-playing para que los niños expresen todas las alternativas y consecuencias a una acción problemática.
Después de un periodo de discusión en grupo, de las alternativas y de las consecuencias, hay que intentar conseguir que la clase llegue a un consenso acerca de la mejor elección para resolver la situación problemática.
Ilustraremos esta etapa de Solución de Problemas con un extremo ejemplo. El profesor describe, por ejemplo, la siguiente situación problemática a su clase:
“Miguel tira una silla en mitad de la clase y empieza a arrastrarla.
Se da cuenta de que el pupitre de Pedro está en su camino y que si
sigue arrastrando la silla tropezará con él. ¿qué puede hacer
Miguel?”.
Estudiante: “Miguel tiraría la silla y le daría a Pedro.”
Profesor: “¿Qué pasaría?”
Estudiante: “Pedro se pondría rabioso y le pegaría a Miguel en la cabeza o se enzarzarían en una discusión. El profesor les castigaría a los dos, y además ninguno podría entrar en la tómbola de la Tortuga”.
Profesor: “¿Qué otras cosas podría hacer Miguel?”.
Estudiante: “Le pediría a Pedro que se apartara. Pedro no se movería. Entonces Miguel apartaría a Pedro fuera de su camino. Miguel tendría que mover su silla por otro sitio, alrededor de Pedro. Pero, hacer eso, es demasiado trabajo. Pero Miguel no se metería en líos y podría entrar en la lotería de la Tortuga”.
Profesor: “¿Entonces, cuál sería la mejor cosa que Miguel podría hacer para no meterse en líos, y entrar a participar en la lotería?”.
Estudiante: “Miguel debería moverse esquivando a Pedro para no molestarle”.
Profesor: “Correcto, de esa forma no se metería en líos, no se pelearían y podría entrar en el juego”.
Se repetirán estos diálogos, intentando entre toda la clase ver las distintas posibilidades que hay a la hora de actuar y las distintas consecuencias que de cada una de ellas se derivan, poniendo numerosas situaciones problemáticas que se den en el aula. Estas situaciones deben ser propuestas tanto por el profesor como por los alumnos. Cuando los niños hayan aprendido a generar y a evaluar las soluciones en grupo, se repetirán estas discusiones con los niños
individualmente, repitiendo cada uno de ellos una secuencia de Solución de Problemas entera en voz alta en la clase. La clase evaluará las soluciones propuestas por el niño y alabará las adecuadas.
D. Enfatizando la elección
En los niños pequeños es especialmente importante enfatizar el concepto de Solución. Se les puede enseñar que “solución” depende del contexto de la situación social. El profesor puede enumerar una serie de alternativas y pedirle al niño que elija una. De esta manera el niño aprenderá el significado de elección conductual. El niño puede pensar varias alternativas y sus respectivas consecuencias.
Eventualmente puede aprender a hacer sus propias elecciones sin necesidad de que el profesor modele sus respuestas.
Para lograr que aprendan el concepto de elección de una solución adecuada, también se puede utilizar la estrategia de hacer la siguiente pregunta: “¿Qué necesitas ahora, cuál es la mejor manera de conseguirlo sin meterse en líos?”. Por ejemplo, Juan empieza a chillar porque está teniendo problemas en hacer una construcción de madera. Para y hacer la Tortuga”.
Profesor: “¿Qué necesitas, Juan?”.
Juan: “Que me ayuden y me digan como hacerlo”.
Profesor: “¿Cuál es la mejor manera de conseguir esa ayuda?”.
Juan: “Pedirle a alguien por favor que me ayude, ¿me podrías ayudar?”:
Profesor: “Muy bien, me gusta mucho ayudarte cuando me lo pides de esa forma”.
Cuando se trabaja con adultos, se utiliza un procedimiento similar.
Se trata de saber cuáles son sus necesidades de aprobación, de atención, de afecto y enseñarles una forma constructiva y adecuada de conseguirlo.
E. Actividades fuera de la práctica de la Tortuga
Durante el resto del tiempo en clase, fuera del periodo de práctica de la Tortuga, lo que se debe hacer es:
1. Se continúa registrando la conducta objetivo.
2. Siempre que se vea a un niño haciendo la Tortuga de forma adecuada incitarle a que genere soluciones. Se ha observado que el recuerdo constante del profesor acerca de las “soluciones” de una manera asequible y puntual, hacen que los niños lleguen a pensar antes de actuar impulsivamente.
3. Hay que alabar y reforzar al niño que elabore soluciones adecuadas.
4. Continuar provocando al azar intermitentemente. Cuando se provoque aun niño, hay que preguntarles cuáles son las soluciones alternativas que ha generado.
Al final de la segunda etapa de la Solución de Problemas, implantación y verificación, puede que los niños sólo hayan aprendido a actuar de esta forma en las situaciones problemáticas propuestas y no en la vida real. Si ellos dan una respuesta eficaz, tal y como contarle inmediatamente al profesor que han pegado a un niño (siempre que esta sea una respuesta adecuada para ese
profesor), alabarles e indicarles como sucesivamente sus problemas se irán resolviendo. Esta será la forma más efectiva si el niño inmediatamente ha hecho la Tortuga.
En este punto se ha terminado el tratamiento de la Tortuga; ahora se plantea la cuestión de cómo mantener su uso a lo largo del tiempo.
IX. CONCLUSION
A. Mantenimiento
El mantenimiento en la clase a lo largo del tiempo de la Técnica de la Tortuga requiere un entorno social que dé refuerzos a los niños por hacer la Tortuga – Relajación – Solución de Problemas. Usted no puede enseñar esta técnica y después olvidarse de ella sin que se produzca un decremento. Hay cinco procedimientos que aseguran seguir usando la Tortuga:Continuar registrando el número de conductas objetivo. Este dato nos proveerá de información acerca de lo que está pasando con la técnica. Servirá de refuerzo para usted a los esfuerzos por enseñar la técnica y servirá como evidencia para mostrarlo a otros profesores.
Continuar alabando al azar todas las Tortugas apropiadas que usted vea y ocasionalmente comprobar en el acto la naturaleza de la solución de problemas en un niño. Animar a los niños a que alaben a otros niños.
Continuar utilizando provocaciones al azar una o dos veces por semana.
Continuar indicando soluciones y alabar la solución adecuada.
Continuar teniendo periodos de prácticas de la Tortuga, una o dos veces a la semana. Revisar la técnica en este tiempo y considerar algunas nuevas situaciones problemáticas.
Hay que poner especial interés y cuidado en esta última parte del programa, si usted se olvida de la Tortuga después de haberla enseñado, y no hace nada de esto, nosotros le aseguramos de que volverá a tener problemas con esos niños y en el manejo de la clase.
B. Tortuga y Autodefensa
Es importante que las bases, normas y valores que están implícitos en el programa de la Tortuga sean compartidos, mantenidos y puestos en práctica en el comportamiento cotidiano del profesor.
Nosotros hemos comprobado que cuando un profesor ha señalado las reglas correctas para su clase, se las enseña a los niños y él mismo también las respeta, entonces los niños las aprenden mucho antes.
Es cierto que usted justificó en su enseñanza de la técnica que el pegarse en clase era una conducta inapropiada, pero también es cierto que usted en algún momento del programa, en las sesiones dedicadas a la Solución de Problemas, debió advertir a los niños que hay situaciones fuera de la clase y motivos donde defenderse es más apropiado. Por ejemplo, hacer la Tortuga jugando un partido de fútbol no sería nada adecuado, si meten mucho con un niño, puede ser que sea lo más adecuado el pegarse. Algunas veces pegarse es una alternativa adecuada.
También usted debería advertir a los padres acerca de la Técnica de la Tortuga, para que ellos no respondan de forma negativa cuando la hagan en casa. En el Point de Woods School, hemos encontrado que los niños usan ocasionalmente la técnica en casa, hasta en ausencia de aprobación y refuerzo. Un niño dijo: “¡Tortuga!" cuando sus padres se peleaban. Otro decía a su madre que se relajara cuando ella decía que estaba nerviosa...
C. Otras aplicaciones
Los datos que poseemos sobre el programa nos indican que la enseñanza de todas estas habilidades es más rápida y se mantiene más en el tiempo si se lleva a cabo este programa en la dinámica de la clase que realizaba de forma individual en la clínica en sesiones de terapia individual. No sólo es mejor para cada niño en particular, sino en el manejo de toda la clase, en su propia dinámica. Así este programa puede llevarse a cabo tanto en clases especiales como regulares, y puesto en práctica por cualquier profesor como un recurso más a la hora de trabajar con sus alumnos. La implantación de este programa en la Clínica se vería gravemente mutilado sobre todo en una parte esencial del mismo, la del apoyo de los compañeros. En este manual no se contemplan otras posibles técnicas o modificaciones de las mismas que sin duda pueden ser tan eficaces como las aquí señaladas, por mencionar algunas de ellas: Parada de Pensamiento (“Stop”, “Contar hasta 10”, ...), diversos métodos de relajación (Jacobson,... ), Solución de Problemas.
D. Solución de problemas con adolescentes y adultos
El modelo de Solución de Problemas introducido en este apartado de la Técnica de la Tortuga puede ser también utilizado con adolescentes y adultos. Nosotros utilizaríamos seis etapas para su entrenamiento:
1. Definir el problema.
2. Generar soluciones alternativas.
3. Evaluar las consecuencias de cada una de ellas.
4. Decidir la mejor alternativa.
5. Poner en práctica la alternativa seleccionada.
6. Verificar los resultados.
Definir un problema incluye definir las dimensiones relevantes de la situación en términos específicos. Si una madre pone en manifiesto que su hijo usa el teléfono demasiado, su definición del problema es: “Tú nunca me escuchas cuando te digo que dejes el teléfono”.
Generar soluciones alternativas incluye una numerosa lista de soluciones que deben seguir cuatro principios básicos del pensamiento creativo:
Aconsejar que den soluciones opuestas, contrarias, distintas, y no evaluarlas hasta más adelante.
Dejar la mente libre, sugerir cualquier cosa que te venga a la cabeza, incluso las ideas más locas.
Combinar ideas para sacar nuevas.
Usar palabras claves como quién, cuándo, dónde, cuánto, hasta, etc. para propiciar nuevas ideas.
Tomar la decisión y elegir una alternativa es lo más costos de la Solución de Problemas. Aquí el cliente debe proyectar las consecuencias de cada alternativa, anticipando las consecuencias a corto y medio plazo, las consecuencias positivas y negativas, etc. Es bastante útil escribir toda esta información y tenerla a la vista.
Después intenta buscar la alternativa más positiva, o la que tiene menos consecuencias negativas; cuando es un problema interpersonal, y son dos o más personas las involucradas en la solución del problema normalmente puede ocurrir que no se esté de acuerdo en ninguna solución. La toma de decisión culminará con la elección de una alternativa.
La puesta en práctica es clara y a menudo no es considerada como una etapa de la Solución de Problemas. La verificación es la etapa final, es cuando el cliente examina si la alternativa puesta en práctica le ha proporcionado los resultados o las consecuencias esperadas. Si la respuesta es sí, el problema está solucionado; si es no, el cliente debe retomar la fase de generar alternativas y de
toma de decisión.
Se puede enseñar Solución de Problemas a clientes adultos por modelado y role-playing. El terapeuta presenta cada etapa y demuestra su aplicación a un problema hipotético. Entonces el cliente imita al terapeuta en esta etapa del role-playing. El terapeuta le da feedback, y el cliente va probando distintas
situaciones.
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