Aunque este trastorno suele asociarse principalmente a niños, ahora se sabe que, en muchos casos, continua en la edad adulta. El 67 por ciento de los niños diagnosticados con el TDA/H continuará presentando los síntomas del trastorno, los cuales interfieren significativamente con el funcionamiento académico, vocacional o social en sus vidas adultas. Sin embargo, pocos adultos son diagnosticados y tratados para este trastorno. Los síntomas principales del TDA/H (falta de atención, impulsividad e hiperactividad) aparecen en la niñez, normalmente antes de los siete años, y resultan en un patrón crónico y generalizado de impedimento para la mayor parte de las personas.Causas
La causa o causas exactas del trastorno de déficit de atención no se conoce de manera concluyente. La evidencia científica sugiere que en muchos casos el trastorno se transmite genéticamente y está provocado por un desequilibrio o una deficiencia en ciertos productos químicos que regulan la eficacia con la cual el cerebro controla el comportamiento. Un estudio realizado en 1990 en el instituto nacional de la salud mental (NIMH) de Estados Unidos correlacionó el TDA/H con una serie de anormalidades metabólicas en el cerebro, proporcionando evidencia adicional de que se trata de un trastorno neuropsicológico.
Además de los factores hereditarios, los problemas en el desarrollo prenatal, complicaciones del nacimiento, o un daño neurológico posterior pueden contribuir al desarrollo del trastorno.
La investigación no apoya la opinión popular de que el trastorno surge de una ingesta excesiva de azúcar, de los aditivos en los alimentos, de ver televisión en exceso, del pobre manejo de los niños por parte de los padres o de factores sociales y ambientales tales como la pobreza o el caos familiar.
Prevalencia
La investigación indica que el TDA/H ocurre en aproximadamente del tres al cinco por ciento de los niños de edad escolar y en aproximadamente del dos al cuatro por ciento de los adultos. Entre los niños, la proporción por género es de aproximadamente 3:1, teniendo los varones mayor probabilidad de presentar el trastorno que las niñas. Entre los adultos, la proporción por género baja a 2:1 o menos.
Diagnóstico
Durante el diagnóstico se busca la presencia de patrones de comportamiento que indican problemas subyacentes de atención e impulsos, que se ha manifestado durante toda la vida. Una evaluación adecuada debe utilizar información procedente de diversas fuentes, entre las que se incluyen: la historia familiar y médica; examen físico; entrevistas o cuestionarios respondidos por otras personas que puedan aportar datos respecto al comportamiento del individuo, como padres, amigos o parejas; observación del individuo; y pruebas psicológicas que miden las capacidades cognitivas, ajuste social y emocional, así como problemas de aprendizaje.
https://prophecypublishing.org/como-crear-lecciones-interactivas-para-el-aula-con-la-aplicacion-nearpod-para-ipad/
ResponderEliminarLa causa o causas exactas del trastorno de déficit de atención no se conoce de manera concluyente. La evidencia científica sugiere que en muchos casos el trastorno se transmite genéticamente y está provocado por un desequilibrio o una deficiencia en ciertos productos químicos que regulan la eficacia con la cual el cerebro controla el comportamiento.